lunes, 2 de febrero de 2009

Oraciones de Invocación

Un Suspiro del Alma
Oraciones de invocación


En busca de un toque celestial.
Señor de la gloria te adoramos solamente a ti; el autor y consumador de nuestra fe; en quien comienza y termina el propósito de todas las cosas. Invocamos tu presencia en esta reunión; nos sentimos honrados al poder estar en comunión contigo; en ti tenemos fe sin haberte visto, pero en ti confiamos porque vemos las maravillas de tu gracia en nuestra vida mientras esperamos la plenitud de tu reino; En ti, Señor, depositamos nuestra confianza y esperamos tu regreso.
Hoy te agradecemos tu cuidado para con nosotros y tu presencia en este lugar; recibe la adoración y la honra que preparamos para ti; y habla a nuestros corazones las palabras de vida que solamente tú nos puedes dar.
Quédate con nosotros Señor y que la gloria sea solamente tuya. Amén.

Celebramos tu grandeza
Aquí esta tu pueblo Señor, celebrando que por amor nos has rescatado. Celebramos que tú eres quien nos salva y nos santifica por amor a tu gloria. Qué maravilloso es tu amor Dios omnipotente, bajo tus alas buscamos protección. En ti está la fuente de la vida y en tu luz podemos ver la luz. Danos el gozo que sólo tú puedes dar y muéstranos tu luz. Venimos a adorarte y anhelamos ser bendecidos por tu palabra y tu amor. A ti sea la alabanza en ésta reunión y en la vida de tus hijos. Amén.
Salmo 36:5-10

Sedientos y hambrientos
Sedientos y hambrientos de ti te rogamos que tu presencia permanezca con nosotros.
Anhelamos tener comunión contigo día y noche, y en esta reunión estamos alegres porque es tu amor el que nos une y tu Espíritu el que nos santifica. Celebramos tu presencia con nosotros, nos gozamos al saber que nuestro creador se acerca a su creación. Por eso tenemos gozo y alegría, porque tú eres la razón de nuestra existencia y a Ti te rendimos adoración. Solo en ti encontramos paz; porque en ti reposa nuestra esperanza; aviva esa esperanza con tu presencia en este culto y en nuestra vida; recibe la adoración que te ofrecemos, y habla a nuestro espíritu. Que tu presencia nos transforme para Tu Gloria. Te lo rogamos Padre Nuestro, Amén
Salmo 42

Enséñanos
Enséñanos, oh Señor, el camino de tus estatutos, Y lo guardaremos hasta el fin si con nosotros tú permaneces. Danos entendimiento, y guardaremos tu ley, Y la cumpliremos de todo corazón si tu fuerza nos acompaña Guíanos por la senda de tus mandamientos, pues en él está nuestra felicidad. Inclina nuestro corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia. Aparta nuestros ojos, que no vean la vanidad; Avívanos en tu camino. Confirma tu palabra en nuestras vidas Anhelamos tu presencia y el gozo de tu salvación. Vivifícanos en ti. Por Jesucristo tu hijo. Amén
Salmo 119:33-40

Hoy te aclamamos
Señor, a ti dirigimos nuestra oración, en ti confiamos. Aquí esta tu pueblo reunido para celebrar tu fidelidad.
Gracias por cumplir tus promesas y por mantener firme tu pacto. En ti confiamos y esperamos a todas horas.
Hoy te aclamamos, te damos gracias, te rendimos la alabanza que solo tú mereces.
Celebramos que tenemos tu palabra y que tus obras demuestran tu fidelidad.
Invocamos tu nombre y tu presencia en éste lugar y en nuestras vidas. Que tu gloria se derrame aquí y que tu palabra permanezca en nosotros. Por Jesucristo el nuestro Amigo Fiel. Amén
Salmo 25 / Salmo 33

En tus manos
En tus manos nuestra esperanza es aumentada y se fortalece nuestra alma Señor;
Padre bueno, creador del Cielo y de la Tierra, escucha nuestra oración, atiende a nuestro llamado acude a nuestro encuentro y danos tu mano protectora, envíanos tu Espíritu consolador,y ayúdanos a escuchar tu voz. Recibe ésta ofenda de cantos y oraciones; pero manifiéstate a nosotros por medio de tu palabra. Tus palabras son alimento de vida eterna. Bendice esta reunión, bendice la comunión de tu iglesia y permite que juntos, en la diversidad de nuestras vidas y circunstancias veamos reflejada tu gloria soberana. Por Jesucristo el Príncipe de paz. Amén.

Sólo tú eres digno
Solo tu eres digno, Señor, de recibir toda la alabanza, la honra, la gloria y todo el poder.
Eterno Dios, en ésta reunión alzamos nuestra voz en gratitud; celebramos tu presencia transformadora en tu pueblo. Celebramos la paz que solamente tú puedes dar y te pedimos que sigas obrando en tu pueblo.
Te damos con amor nuestro corazón, Y aquí nos puedes ver que humildes ante tu altar Venimos a ofrecerte adoración; pero no queremos adorarte solo de labios sino con nuestra vida entera, por eso te pedimos que sigas transformando nuestro ser.
Recibe éste culto; y bendícenos en la comunión de tu pueblo. Escucha nuestras oraciones y habla a nuestro corazón; recibe nuestra ofrenda y regálanos tu bendición. Por Cristo Jesús el Rey que viene pronto. Amén.

Cuídanos y anímanos
Te alabamos y te bendecimos, Dios de Vida.
Y queremos pedirte que tú nos bendigas con tu presencia cada día de nuestra vida.
Te vimos y te sentimos en la historia, siempre cercano a tu pueblo.
Y queremos seguir viéndote, actuando en nuestras historias, haciéndote parte de nuestras vidas.
Con amor y misericordia cuidaste, condujiste, animaste y sostuviste a tus hijos e hijas por muchas generaciones. Cuídanos y anímanos también a nosotros, úsanos para hacer visible tu Reino de paz, de justicia, de transformación y de verdad. Tú que eres Santo por toda la eternidad, Santifica nuestras vidas con tu bendición y presencia. A Jesucristo sea la gloria; Amén

Nos congregamos por ti.
Nos congregamos hoy celebrando la tu fuerza que nos guía; tu poder que nos sostiene, tu inteligencia que nos conduce, tu mirada delante de nosotros, tus oídos atentos a nuestra oración, tu palabra que está con nosotros y nos habla. Celebramos tu mano que nos guarda, tu camino que nos precede y el escudo con que nos defiendes del mal.
Nos unimos hoy para dar testimonio de tu amor; de tu sacrificio, de tu justicia y de tu gracia. Para cantar de alegría por la resurrección de Jesucristo y su promesa de regresar por nosotros.
Tú estas aquí; recibe esta adoración; y háblanos. Responde a nuestras súplicas con tu poder, perdona nuestras faltas en tu amor; reprende nuestra dureza con tu palabra.
Que tu unción se manifieste en esta congregación.
A ti cantamos y oramos, a ti elevamos la adoración y en ti esperamos y confiamos para nuestra transformación.
Por Jesucristo el resplandor de tu gloria. Amén.

Aquí está tu Iglesia
Aquí esta tu Iglesia Señor, celebrando que por amor nos has rescatado. Celebramos que tú eres bondadoso y fiel, que tu gracia sobrepasa todo entendimiento, que guardas a tus hijos y nos fortaleces para vivir. Celebramos que tú eres quien nos salva y nos santifica por amor a tu gloria. Qué maravilloso es tu amor Dios omnipotente, bajo tus alas buscamos protección. En ti está la fuente de la vida y en tu luz podemos ver la luz. Ven con nosotros Señor y llénanos de ti; en santificación y transformación. Por Jesucristo el Señor de amor. Amén.