lunes, 23 de julio de 2007

La vida matrimonial y el divorcio

Convicciones personales acerca de la vida matrimonial y el divorcio.
por Samuel Hernández Clemente / Clase: Consejería matrimonial


Convicciones acerca de la vida matrimonial[1]

1] La identidad familiar está en Dios (Ef 3.14, 15) El nombre de la «familia» pertenece a Dios y Él lo extiende al hombre y a la mujer.

2] Jesús y el Padre son un modelo de la relación para el matrimonio (1 Co 11.3) Cuando la Biblia muestra cómo se relacionan Jesús y el Padre, revela el tipo de vínculo que debe existir entre esposo y esposa.

3] Cristo y la Iglesia como modelo de las relaciones entre el esposo y la esposa (Ef 5.22-33) El Esposo divino sirve de modelo al marido; la Iglesia sirve de modelo a la mujer.

4] Las actitudes hacia Dios determinan las actitudes hacia el cónyuge (1 P 3.1-7) Los cónyuges deben continuar desempeñando su papel, sin reparar en las dificultades.

5] Los esposos y las esposas son llamados a actuar según el orden divino (Col 3.18, 19, 23, 24) Los papeles en el matrimonio no se escogen ni los señalan las culturas. Dios los ha ordenado.

6] El perdón puede salvar y transformar un matrimonio (Os 2.16, 17, 19, 20) El matrimonio es un estado en el que gente imperfecta se hiere mutuamente. El perdón puede hacer que el poder redentor de Dios transforme el matrimonio.

7] Tres aspectos del sexo: unidad, símbolo de amor, reservado para el matrimonio (1 Co 7.3, 4) El sexo, poderoso símbolo del amor, es deleitoso, pero destructivo fuera del matrimonio.

8] El esposo: protector y proveedor (Is 54.5) Dios es el protector y proveedor; el esposo que alce su mirada a Dios encontrará inspiración y poder para proteger y proveer a su familia.

9] Dios respalda el pacto matrimonial (Mal 2.13, 14, 16) El poder y la autoridad de Dios detienen a todo enemigo que intente amenazar el matrimonio.

10]El divorcio es consecuencia de un corazón endurecido hacia Dios (Mt 19.1-9) Detrás de cada divorcio hay un corazón endurecido hacia Dios y su cónyuge, lo que permite al diablo exagerar los defectos del otro y entregarnos a la autocompasión.

11] La voluntad divina une a las personas en familias (Sal 68.5, 6) Formar parte de una familia no es algo accidental: es el designio divino.



Principios generales del divorcio[2]:

1. La Biblia reconoce y regula el divorcio.

2. Bajo ciertas circunstancias, para algunas personas, el divorcio es correcto y no es el objeto del odio de Dios – Deuteronomio 24:1-4 / Mateo 19:1-12 / 1ª Corintios 7

3. Cuando Jesús habló del divorcio no lo hizo ampliando sino restringiendo su práctica.

4. A diferencia del matrimonio, el divorcio es una contingencia de carácter divisorio y disolutivo de la relación matrimonial debido al pecado del hombre

5. La Biblia menciona diversos términos: divorcio, separación, despedir, repudio. Todos apuntan al divorcio y no se trata de diferentes opciones; solo existe la condición casado o no casado.

6. Los efectos del divorcio son la separación permanente, así como la liberación de obligaciones (incluye las sexuales) y la libertad (en algunos casos) de volverse a casar.




El consejo más sabio al hablar del divorcio:

  • La falta de amor no es justificación para el divorcio.
  • Nuestro amor al cónyuge no debe estar condicionado al amor de él por nosotros.
  • Si no somos amados por nuestro cónyuge; Dios nos llama a amar.
  • Si decimos que no amamos más a nuestro cónyuge negamos la obra redentora de Cristo en nosotros.
  • Amar no es un consejo sino un mandamiento.
  • Dios esta obrando a favor de nuestra santidad no de nuestra felicidad temporal.
  • Los creyentes no deberían buscar el divorcio pero el divorcio es legítimo en caso de inmoralidad sexual; con todo, el divorcio no es la primera sino la última medida a tomar porque si hay arrepentimiento, hay lugar para el perdón y la restauración.
  • El énfasis está en la reconciliación bíblica. Los esposos cristianos tienen todo lo que necesitan para lograr el perdón y la reconciliación

Consejos a discreción y con cuidado acerca del divorcio:

- La Biblia NO prohíbe TODO casamiento después de un divorcio. La parte ofendida tiene libertad de casarse de nuevo, la parte ofensora no arrepentida no debería volverse a casar.

- Incluso después de un divorcio no bíblico hay perdón si hay arrepentimiento. La gracia es mayor que el pecado más horrible.



[1] Biblia Plenitud, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1994. / El orden de Dios en la vida familiar por Larry Christenson
[2] Basado en notas del libro Matrimonio, Divorcio y Nuevo Matrimonio de Jay E. Adams y notas de clase Pbro. Félix Ramírez

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