viernes, 29 de septiembre de 2023

El matrimonio fue idea de Dios

 


Dios instituyó el matrimonio por al menos seis razones:

{1} Para que el marido y la esposa vivan juntos en sincero amor, fidelidad y santidad, ayudándose mutuamente en todas las cosas.

{2} Para proporcionar al marido y la esposa el entorno bienaventurado para disfrutar mutuamente del deleite físico y la comunión conyugal que Dios les ha provisto.

{3} Para preservar y multiplicar la raza humana a través de la institución de la familia. 

{4} Para ser una institución que beneficie a la sociedad contribuyendo al orden y buen funcionamiento de ella.

{5} Para hacer avanzar Su reino mediante el ferviente amor entre el marido y la esposa y la crianza piadosa de sus hijos en el conocimiento y temor del Señor.

{6} Y para representar el sagrado amor de Cristo y Su amada iglesia. 


Originalmente “The New Reformation catechism on human sexuality”, de Christopher J. Gordon / 2022
Traducción parcial y adaptación de las preguntas 9-15 por Samuel Hernández Clemente.
HAZ CLIC EN LA IMAGEN PARA ACCEDER AL DOCUMENTO

lunes, 11 de septiembre de 2023

¿Podemos transformar a un hombre en una mujer?


Dios incuestionablemente no nos permite cambiar nuestro sexo. Sería un acto de rebelión, impulsado por pensamientos corruptos y autopercepciones engañosas, todo intento de revertir la manera en que nos creó como hombres y mujeres, y una grave distorsión del diseño creativo con que sabiamente Dios nos formó para Su gloria.   Además, en la nueva creación, toda mutilación genital, anomalía biológica o confusión sobre la identidad sexual será reparada en nuestro cuerpo resucitado. 
      Por lo tanto, no es correcto intentar modificar nuestro sexo, ya que Dios ha prometido glorificar nuestros cuerpos para dicha eterna, tal como nos creó, como hombres y mujeres.

Originalmente “The New Reformation catechism on human sexuality”, de Christopher J. Gordon / 2022
Traducción parcial y adaptación de las preguntas 1-8 por Samuel Hernández Clemente.
HAZ CLIC EN LA IMAGEN PARA ACCEDER AL DOCUMENTO

sábado, 12 de junio de 2021

Más dulce que la M.I.E.L.

 


TODA LA BIBLIA habla de Dios relacionándose con su pueblo en el marco de un PACTO.
La religión cristiana se entiende y se vive en una relación de PACTO con DIOS por medio de JESUCRISTO.
Al leer la biblia, debemos tener en cuenta la doctrina del pacto como marco de referencia para interpretarla correctamente y aplicarla a nuestra vida.

“El pacto de gracia es el misericordioso acuerdo por el cual Dios promete la vida eterna al hombre, pecaminoso y elegido desde la eternidad, a condición de que deposite la fe en Cristo, el fiador, y mediante el cual el hombre elegido asiente con verdadera fe a ello, y con plena confianza le pide la vida eterna a Dios”

O PUEDES TAMBIÉN HACER CLIC EN LA IMAGEN

Se trata de una guía que es a la vez un modelo de estudio bíblico y una propuesta de pensamiento visual para el estudio de la biblia.
El propósito es aplicar la doctrina del pacto de gracia a nuestro estudio de las escrituras desde cuatro perspectivas que subrayan las bendiciones y la identidad que nos confiere el pacto, así como el llamado a la santidad y la obediencia; todo esto acompañado de un catálogo se símbolos que faciliten el pensamiento visual.

sábado, 19 de diciembre de 2020

El payaso, el presidente, la navidad y el Hijo del hombre.



El payaso, el presidente, la navidad y el Hijo del hombre.
Por Samuel Hernández Clemente

Trascendió en la segunda semana de diciembre (2020) que el personaje y crítico de la política conocido como Brozo “El payaso” expresó el cada vez más común descontento de la ciudadanía mexicana para con el poder ejecutivo con la siguiente expresión:

“Acuérdate Andrés; no eres DIOS, no eres el HIJO DEL HOMBRE. Eres un p*nche presidente que o nos sirve o NO sirve...”

 Y fue cuestión de horas para que los porristas y aplaudidores del gobierno en turno se rasgaran las vestiduras y acusaran de irreverente, irrespetuoso y “payaso” al de por sí, payaso, que se atrevió a insultar al prócer de la cuarta transformación.

 Aclaro que estas líneas no serán una apología de la grosería, ni mucho menos una incitación al golpismo. Como cristiano confío plenamente en la soberanía y justicia de Dios y descanso en el hecho de que por encima de los males de la humanidad y las ineptitudes de los gobernantes, Jesucristo, el Rey de reyes, gobierna, dirige y sostiene todo cuanto ocurre en este planeta y en el universo.

Precisamente es en esa línea sobre la cual fluyen mis reflexiones, luego de las expresiones del payaso Brozo que providencialmente han ocurrido en la temporada litúrgica de ADVIENTO y en vísperas de la NAVIDAD.

 

Para la cristiandad, la encarnación del Hijo de Dios constituye el evento parteaguas de la historia; el Mesías prometido, Dios de Dios, Luz de Luz, el Hijo del Hombre haciéndose presente como Rey soberano y Redentor sacrificial – pero es bien sabido, por la lectura de la Biblia y el estudio de la historia, que este personaje sublime y único tuvo y tiene sus antagonistas. Hombres tiranos, altivos, opresores y megalómanos en posiciones de poder vieron como una amenaza a sus aires de grandeza la llegada del Hijo de Dios y su REINO.

 Así es como reaccionó el soberbio y perverso Herodes, gobernador en turno al momento del nacimiento de Jesucristo cuando los sabios venidos de oriente llegan preguntando “¿Dónde está el Rey de los judíos?” – entiéndase – “No, señor herodes, usted no es el mesías, ni el mandamás, ni mucho menos un dios” – o en términos del payaso Brozo, “compañero Herodes, usted es apenas un p*nche rey, pero no EL REY”. Y ya sabemos cómo reaccionan estos mortales con aires de deidad mesiánica cuando ven peligrar su popularidad o “índice de aprobación”. En el caso de Herodes el agravio a la “investidura real” terminó con una matanza (que desde entonces ya era un método usado por políticos resentidos) – y a pesar de todo, se confirmó que ese monarca, con todo y su “capital político” y su “fuerza moral” sólo era un p*nche monarca.

 

Y aquí debo citar la acepción básica de esta palabra que en México tiene principalmente un uso peyorativo y a la vez mayestático (de ahí que se pueda usar tanto para denigrar como para elogiar). Sin embargo, su significancia original refiere a un “ayudante”, alguien que “realiza labores auxiliares que se le encargan” en el contexto de la gastronomía.

 

El escritor mexicano José Emilio Pacheco comenta sobre esta palabra que: «“pinche” en español común es “el ayudante de cocina”, sin ninguna pretensión ni autoridad, se me ocurre que el término se originó en tiempos de la hacienda y el latifundio. Nació entre los peones obligados a trabajar la tierra de sus amos y que veían con resentimiento a quienes laboraban en ocupaciones serviles dentro de la casa grande»

 Es decir, que tomando la acepción primaria de este epíteto, un p*nche es un ayudante, un subordinado, alguien bajo la autoridad y dirección de un superior.  Este término me resulta muy útil como analogía de lo que creemos en el cristianismo respecto a la identidad del ser humano; que fue creado por Dios como vicerregente, como mayordomo, como encargado y siervo al cuidado de la creación; como agente cultural en representación y bajo la autoridad del CREADOR, y por qué no decirlo, en términos del payaso tenebroso, como “p*nche” humano – no somos dioses, pero sí afortunados siervos de la deidad.

 

Ya en el pasado, de vez en cuando el Soberano Señor de los mundos llamó a otros a un “ajuste de actitud” al recordarles quién estaba al mando.

Recordemos que hubo un Nabucodonosor a quien Dios humilló a nivel de bestia por su arrogancia y vanagloria, y que no fue hasta que se quebrantó de corazón, que su razón le fue devuelta – “Acuérdese, señor Nabu’ que usted no es Dios”.

 

Es a este Nabucodonosor que en sueños le tocó saber que así como grandes reinos se levantarían a lo largo de la historia, llegaría el momento en que “el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Dan.2:44) – dicho reino, reposaría en el Señorío de un personaje que el mismo Daniel identifica como el HIJO DEL HOMBRE (del que habló el payaso en su programa), un ser supremo en poder y gloria a quien le es otorgado “dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido” (Dan.7:14).

 

Acordémonos que hubo un Saúl, también rey, que ya de por sí estaba obsesionado con las encuestas de popularidad y que no soportaba que a otro le tocaran diez miles y a él sólo miles – y acabó siendo reemplazado, como vil peón, como simple pieza intercambiable. Es que sépalo bien, señor Saúl “usted no es Dios” (“ni hijo del hombre”).

 

El mismo David tuvo que ser objeto de un llamado de atención cuando entusiasmado con la idea quizá sincera, pero absurda de construirle una casita a Dios, pretende ser benefactor del gran YO SOY, como si Dios necesitara de su asistencia – y entonces, le mandó a decir por medio del profeta “dirás así a mi SIERVO David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: YO te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre MI pueblo, sobre Israel; y HE estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti HE destruido a todos tus enemigos, y TE he dado nombre grande…” (2Sam.7:8-9) – o lo que es lo mismo, “que ese David se ubique, que recuerde que es mi SIERVO, que recuerde que su fama, su poder, sus victorias y su grandeza provienen de MÍ” – entienda, compañero David “usted no es Dios, ni el Hijo del Hombre”…

 

Fue en el tiempo de Jesús, que otro poderoso llamado Poncio con ínfulas de grandeza alardeó de su “autoridad” delante del mismísimo Cristo, quien le aclaró – “Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba” (Jn.19:11) – o sea, mi Pilato, date cuenta; no eres Dios, ni el Hijo del Hombre. Eres un… bueno, ya lo dijo el payaso.

 

Y así; reyes van y reyes vienen. Imperios surgen y fenecen; poderosos emergen, brillan, son aplaudidos y luego se tornan decadentes (les guste o no) – la lección debió haber sido aprendida hace ya mucho tiempo, pero nadie escarmienta en cabeza ajena -  tiene que venir un golpe de quebranto que nos recuerde de alguna manera que no somos dioses ni hijos del Hombre.

 

Ese título, HIJO DEL HOMBRE, sólo puede ostentarlo aquel que es digno, el Hijo Unigénito de Dios. ADVIENTO  y NAVIDAD tratan precisamente sobre la identidad de este personaje; el rey soberano y monarca supremo  coronado por el mismísimo “Anciano de días” viniendo a la tierra, a reinar – y ahora lo sabemos, a redimir con su sangre a sus súbditos.

Qué contraste más grande; aquí abajo los mortales tratan de elevarse a nivel de dioses y el Dios de las alturas quiso humillarse a nivel de siervo – he ahí el mensaje de ADVIENTO y NAVIDAD; “El Señor de los señores, el ungido celestial, a salvar los pecadores bajó al seno virginal”.

 

Quizá al presidente (y a sus fanáticos) le ofenda o le moleste que le recuerden que no es el factor determinante para el avance de la historia. Seguramente a los hambrientos de aplausos y pleitesía les caiga gordo un payaso que les arruine el teatrito de su vanagloria – pero vaya que los humanos necesitamos un recordatorio continuo de nuestra condición, nuestras limitaciones, nuestras deficiencias y nuestra vulnerabilidad – No, no somos Dios, pero somos afortunados si Dios desciende a nosotros para darnos salvación.

 

Yo no digo groserías, a veces la pienso, pero trato de dominar mi lengua – sin embargo, me ayudará mucho recordarme a mí mismo: “Acuérdate Samuel, no eres Dios, ni el Hijo del hombre – eres un p*nche siervo que o SIRVE, o NO sirve”

 

Ah pero qué fortuna y bendición es estar al servicio de este gran REY, del majestuoso HIJO DEL HOMBRE, el CORDERO de Dios que quita nuestro pecado; el VERBO  hecho carne; redentor de nuestra alma.

 

ES UN HONOR SERVIR AL HIJO DEL HOMBRE.

domingo, 22 de marzo de 2020

Por el COVID19 y muchas otras cosas más...


¿De pronto el único motivo para preocuparse se volvió el COVID19?
De ninguna manera; la iglesia sigue teniendo una misión que cumplir, un mensaje que proclamar, una vocación que ejercer, una verdad que afirmar, una norma moral que obedecer y una esperanza a la cual aferrarse.


Sí, el COVID19 es una de las muchas circunstancias que ponen a prueba la perseverancia de los cristianos, pero no debiera ser el trending topic en la oración.


Compartimos una lista de 24 motivos de oración, junto con una guía de lectura devocional.
No es una lista exhaustiva, sino una guía de intercesión a la que se deben añadir muchos otros motivos de clamor.

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.  (Mat 6:9-10)

(Debes hacer clic en la imagen para tenerla en tamaño real)

miércoles, 18 de marzo de 2020

Aislamiento Social, Acercamiento Devocional

Me encanta la etapa en que nuestros niños y adolescentes se convierten en estudiantes y profesionistas. Y me encanta porque aquellas dos excusas que pudieron ser concedidas en la adolescencia para justificar la falta de lectura de la Biblia han quedado obsoletas – ya no son válidas.

“No tengo tiempo” Ya no es aceptable para un joven que está dispuesto a desvelarse con tal de cumplir con los requisitos de su carrera y que incluso sacrifica sus madrugadas en el anhelo de terminar con buenas notas el semestre. Si puede sacar tiempo y hacer sacrificios para cumplir con una meta a corto plazo como lo es obtener un título profesional ¿Por qué habría de ser menos importante cultivar un hábito que puede tener beneficios para la eternidad?

“Es que es mucho, son muchas páginas” Ya no se vale como excusa, pues conforme va avanzando en su preparación académica se le han requerido libros y libros como asignación obligatoria – y los ha leído, estudiado, resumido, memorizado y contestado con disciplina y constancia, sin poner peros – y sui los hubo, no han sido motivo para abandonar la tarea - ¿Por qué entonces habría de aceptarse esa excusa como válida cuando se trata de edificar la fe por medio de la lectura de las escrituras?

Un simple ejemplo bastará para fundamentar este punto:
La Biblia Reina Valera/60 contiene en promedio 918 páginas;
690 del Antiguo testamento y 228 del Nuevo testamento.
¡918! ¡918 páginas! ¡Es mucho! ¡Jamás podría leer tanto!

Pues bien, estimado joven y hermano que se encuentra en aislamiento obligatorio a causa del virus COVID19 – deje de poner esta excusa para no leer su biblia – si cuenta todos los libros que ha tenido que leer para obtener un título profesional, se dará cuenta que 918 páginas no son una cantidad estratosférica de lectura.

Considere las páginas de los siguientes libros básicos de medicina, ingeniería y contabilidad:
    Principios de medicina interna / Harrison 3530 páginas
•    Fundamentos de la ciencia e ingeniería de materiales / Smith 1210 páginas
•    Ley Del Impuesto Sobre La Renta, Texto Y Comentarios / 1172 páginas

¿Qué son 918 páginas comparadas con todo lo que lee para su carrera?
Si está dispuesto a invertir tiempo, sacrificio y disciplina para obtener un título que le será de provecho sólo para esta vida, entonces ármese de obediencia, déjese de excusas e invierta en algo que puede hacerle sabio para la salvación y le será útil para la eternidad.

Ya está en casa, no hay nada que hacer afuera. Tome su Biblia y ocúpese de su salvación con temor y temblor.

Compartimos un sencillo esquema de lectura del Nuevo Testamento.
Son sólo 228 páginas ¿Cuántas de ellas podrías leer en esta jornada de aislamiento?
[DEBES HACER CLIC EN LA IMAGEN para obtenerla en tamaño real]



martes, 17 de marzo de 2020

TEMPLOS CERRADOS, BIBLIAS ABIERTAS

Ahora que las autoridades han enviado a la población a resguardarse en sus casas como medida preventiva para combatir la propagación del COVID19. Con las escuelas cerradas, las playas bloqueadas, las terminales de autobuses y aeropuertos restringidos; incluso los templos cerrados.
¿Qué excusa o motivo podríamos presentar para NO leer el libro inspirado por Dios para que su pueblo tenga consuelo, esperanza y dirección?

Los templos quizá estarán cerrados, pero las biblias deberían estar abiertas; ahora más que nunca.

Compartimos un sencillo esquema de lectura del Antiguo Testamento.
Son sólo 929 capítulos ¿Cuántos de ellos podrías leer en esta jornada de aislamiento?

[DEBES HACER CLIC EN LA IMAGEN para obtenerla en tamaño real]


lunes, 25 de noviembre de 2019

CELEBREMOS ADVIENTO - Booklet litúrgico


La palabra adviento proviene del latín adventus que significa venida, advenimiento; adventus es la traducción al latín de la palabra griega parusía (παρουσία), que se usaba para designar la venida o la llegada de un personaje.

Adviento, entonces, significa venida o llegada y es la estación del año eclesiástico que precede a las de Navidad y Epifanía. En Adviento la iglesia se prepara para celebrar la venida del Señor Jesucristo, en tres sentidos:
  • Su primera venida, que es el tema central de la Navidad.
  • Su venida al final de los tiempos.
  • Su venida al corazón de cada creyente
_____________________________

Este es el primero de una serie de folletos explicativos que tienen como propósito fomentar y enriquecer las tradiciones litúrgicas de la iglesia.
TIENES QUE HACER CLIC EN LA IMAGEN
PARA PODER DESCARGAR EL BOOKLET LITÚRGICO

lunes, 23 de septiembre de 2019

EL PRINCIPIO REGULATIVO NO ME HACE ADORADOR



SOLUCIONES RADICALES
Los humanos somos fácilmente inclinados hacia los extremos. Piense en el fenómeno del péndulo: de pronto queda atascado a uno de los lados, entonces aplicamos fuerza para liberarlo, y lo vemos circular en dirección opuesta… hasta que se atora del otro lado.

Considere cómo algunos grupos cristianos aplican 1 Timoteo 2:9: “En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos" [NVI] - Ahí lo tienes. Sin peinado de cabello, sin joyas de oro, sin perlas. Y si eso no fuera lo suficientemente claro, 1 Pedro 3:3 lo dice nuevamente: “Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos” [NVI]

...Bueno, ¿no es claro que las mujeres deben ser sencillas? Ellas no deben usar ningún tipo de maquillaje, no deben peinarse el cabello y definitivamente no deben usar joyas de oro, perlas o ropa hermosa.

Del mismo modo, hay grupos cristianos que, reconociendo los peligros del alcohol y sabiendo que "los borrachos no heredarán el reino",  propusieron lo que consideraron la solución más simple posible: los cristianos no deben tomar bebidas alcohólicas. Punto.

Así mismo, aunque con menos frecuencia en la historia, han habido grupos que, al ver las advertencias bíblicas frecuentes contra la inmoralidad sexual, insisten en que el celibato es un requisito, y no solo para el clero sino para todos los miembros.

Se podría decir que en estos casos, la "solución" radical es definitivamente preferible al problema radical: es mejor tener mujeres cristianas simples que damas indecentes; mejor beber nada que ahogarse de borracho; mejor ser célibe que sexualmente promiscuo. Pero ningún estudiante cuidadoso de la Escritura estaría satisfecho de dejar que las cosas se encuentren en cualquiera de estos dos extremos.
¿Por qué entonces aceptamos el mismo tipo de ultimátum de los defensores del Principio Regulativo de Adoración {PRA}? "Es una o la otra", dicen - ¿La regla de adoración de Roma (llamado “principio normativo”) o la “legítima” regla de adoración? (supuestamente, el “principio regulativo”)
“El contraste es claro", dice uno de los principales defensores modernos del PRA. "Uno dice: lo que no está prohibido está permitido; el otro dice: lo que no está ordenado está prohibido".
Pero consideremos, que en los casos anteriores, todos podemos ver una tercera vía.
En el primer caso: sabemos que Dios creó a la mujer como "decoradora" por naturaleza. Lo que le está ordenando es mantener ese instinto bajo control. Además, puede embellecerse mejor con moderación mientras se enfoca en el desarrollo de un carácter "hermoso".  Vaya, ¡Dios no está en contra del adorno femenino! Cuando el sirviente de Abraham le dio a Rebecca vestidos, joyas de oro y plata (Génesis 24:53), no se le dieron para que las pusiera en una vitrina. Y en todas partes en la Escritura leemos de la normatividad de una novia que se adorna para su esposo.

En el segundo caso, cuando leemos las instrucciones de Dios a los israelitas y el permiso para gastar una porción de diezmo anual en cualquier tipo de licor que quisieran (Dt.14:26), o cuando leemos que Dios es alabado por el vino que hace felices a los hombres (Salmo 104:14-15), o cuando leemos que Jesús proporcionó enormes cubas de vino Merlot para los convidados a una fiesta, entonces nos damos cuenta de que a la “solución” radical (abstinencia total) se le perdieron unos datos.

En el tercer caso.. bueno, está bastante claro que el sexo dentro del matrimonio no solo está bien, sino que es una "norma" maravillosa de nuestro Dios grande y generoso. (1Cor.7:3-NTV)

En todos los casos, sabemos que ambas posiciones, el problema planteado (indecencia / ebriedad / promiscuidad) y la solución ofrecida (mujeres desaliñadas / abstinencia / celibato) son posturas radicales y contrarias al pueblo de Dios. Sin embargo, muchos parecen ignorar esta dinámica ("solución" no-bíblica radical para un problema radical) cuando se trata del Principio Regulativo de la Adoración. ¿El problema radical y la “solución” radical son realmente nuestras únicas opciones, o es solo otro caso del fenómeno del péndulo?

Ahora recuerde: hemos afirmado que en todos los casos la "solución" radical debe preferirse al "problema" original. Pero tenemos que  admitir que cada una de las soluciones propuestas no nos ofrece en realidad una alternativa que alcance a sintetizar TODA la enseñanza de las Escrituras sobre cualquiera de los temas planteados. La respuesta a la anti-música del rap no es el silencio, por mucho que se prefiera el silencio al problema. ¡Hay otras soluciones!


LA SOLUCIÓN RADICAL EN LA REFORMA
En la época de la Reforma, lo que causó náuseas en los cristianos piadosos fue la proliferación de los excesos y supersticiones romanas en la adoración – para lo cual propusieron una solución radical, pero no del todo apropiada; el Principio Regulativo de la Adoración: “si no es ordenado en la Escritura para la adoración, está prohibido en la adoración”. A veces se resume en: Sólo lo que Dios ha ordenado está permitido.

¡Este movimiento pendular de los reformadores fue sin duda un soplo de aire fresco! Trajo luz contra la noche oscura, limpió las toxinas del culto reformado como dos meses de verdura fresca limpian las venas de un enfermo cardiovascular. ¡Funcionó! Salieron las reliquias, la mariolatría, la adoración de los santos, las indulgencias, las novenas y cosas por el estilo; llegó una adoración clara, accesible, salvadora de almas, edificante y centrada en la Palabra.

Aunque es excelente y bienvenido en su situación histórica, el Principio Regulativo de alguna manera se liberó de sus amarres y adquirió vida propia en ciertos círculos reformados y presbiterianos. Muchos consideraron que no era simplemente una buena palabra sobre adoración, sino la última palabra, de hecho, la última palabra de Dios sobre el tema. Y como suelen hacer los hombres, los fanáticos, que vieron en este principio la única forma de acercarse aceptablemente a Dios, comenzaron a extenderlo y aplicarlo cada vez más rigurosamente. Al igual que el abstemio adepto de Alcohólicos Anónimos que rechaza no solo el licor, el vino y la cerveza, sino también los dulces de ron - el estricto Regulativo buscó mosquitos para colar, y como era de esperar, los encontró abundantes. Los camellos, sin embargo, a menudo se pasaron por alto.

Todo lo que no podía pasar la prueba algo arbitraria de "si no está ordenado, está prohibido" se veía con grave sospecha, como algo que causaría, o comenzaría a causar que las iglesias reformadas regresen a Babilonia. Y así, entre algunos, el PRA significa no solo prohibir la Navidad y la Semana Santa, sino también instrumentos musicales, canto, excepto textos bíblicos, ¡Vaya!  Solo ciertos textos de las Escrituras, a saber, los Salmos, se pueden cantar en la adoración (algunos dicen dentro o fuera de la adoración). No pocos rechazan incluso el uso de credos en la adoración, y algunos llegan a desaprobar la oración corporativa del “Padre Nuestro” en el culto cristiano.

Podría haber insertado aquí otros fundamentos utilizados por sus promotores para defender el Principio Regulativo de Adoración, pero quiero ir directo al grano: aunque infinitamente preferible para los problemas que en su momento tuvo que combatir, el Principio Regulativo de Adoración se queda corto de transmitir todo lo que Dios ha dicho en las Escrituras sobre la regulación de la adoración. Plantea un falso dilema que, sorprendentemente, ha embaucado a batallones completos de compañeros soldados.

OTRAS OPCIONES
El regulativista dice que las alternativas son: "Lo que no está prohibido está permitido" o "Lo que no está prescrito está prohibido". Esto simplemente no es cierto. No se trata de "o mujeres indecentes o mujeres feas". No se trata de "o borracho o abstemio". No es "o promiscuo o célibe". ¡Hay otras opciones!

En lo que respecta a un principio de adoración aceptable, al menos otra posibilidad se presenta inmediatamente después de la reflexión más informal, una posibilidad que, con suerte, se demostrará que es la alternativa correcta al principio romano: "Lo que no está ordenado podría ser permitido, dependiendo de otras consideraciones". Definir cuáles son esas "otras consideraciones" es lo que espero cubrir eventualmente. Pero por ahora consideremos cuán limitado es el PRA en sí mismo cuando se examina a la luz de las Escrituras.

Ofreceré siete razones generales para que las personas reformadas rechacen la proposición de que la Escritura enseña el Principio Regulativo de Adoración.

Pero tenga en cuenta cuidadosamente estas acotaciones:

1) No estoy argumentando en contra del tipo de culto que se encuentra en las iglesias que se sujetan rigurosamente al PRA. En mi opinión, es muy superior a la mayoría de las otras formas de culto existentes (de las cuales estoy al tanto). El PRA es un error, pero si tiene que cometer un error, este es preferible.

2) Al argumentar en contra del principio Regulativo de la adoración, me separo de muchos de mis colegas, la mayoría de los cuales tienden a abrazar el PRA, eligiendo solo discutir si se aplica de manera demasiado rigurosa o flexible en esta o aquella circunstancia. Pero no, mi argumento no es acerca de la aplicación del principio, sino que el PRA en sí mismo no es bíblico.

Podemos comenzar a ver que esto es así cuando examinamos los argumentos típicos utilizados por los regulativistas al intentar establecer su caso. El examen mostrará que su caso es débil.


EL DÉBIL FUNDAMENTO DEL PRINCIPIO REGULATIVO DE LA ADORACIÓN.
Los regulativistas suelen aislar los supuestos textos de "prueba" de sus contextos más amplios. Este uso de las Escrituras es cuestionable en el mejor de los casos, y engañoso en el peor. En lugar de proporcionar una base firme para su principio, este método muy selectivo sugiere que está construido sobre arena.

Prácticamente en toda la literatura regulativista recurre a los mismos textos una y otra vez, casi siempre, sin una consideración honesta de sus contextos. Tal desconsideración debería servir para revelar que no prestan ningún tipo de apoyo al principio que supuestamente prueban. En resumen, el regulativista no emplea textos: los aísla y acomoda. Consideremos algunos de sus favoritos para ver si esto no es así.

Levítico 10:1-11.
Especialmente los versículos 1 y 2. Nadab y Abiú tomaron sus incensarios, les prendieron fuego, añadieron incienso y ofrecieron fuego “ilícito”, “extraño”, "ajeno" o “foráneo” al Señor, que luego los convirtió en hombres en llamas. Este versículo es citado hasta el cansancio por los regulativistas como prueba de que "si no se ordena, está prohibido".

Pero una simple consulta con Éxodo 30:9 muestra el verdadero carácter de su pecado:
No ofreceréis sobre él incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda; ni tampoco derramaréis sobre él libación”

Bueno, ¡Eso nos muestra algo importante! Nadab y Abihu no hicieron simplemente algo que no se les ordenó, hicieron algo expresamente prohibido. Este pasaje afirma incluso el principio que los regulativistas rechazan -  "Si no está prohibido, está permitido", dicen los del otro extremo. Bueno, pues en este caso su principio (conocido como “principio normativo”) tiene también fundamento: estaba prohibido, por lo tanto, no estaba permitido. Simple, ¿eh? Aquí no hay un argumento sólido a favor exclusivamente del PRA.

Además, hay una fuerte sugerencia en el relato (v.8-9) de que los chicos estaban borrachos cuando realizaron su locura. Es plausible que en estado de embriaguez no lograron distinguir entre lo sagrado y lo común (v.10). Dios proporcionó una lección objetiva. Pero sea o no así, su pecado claramente consistió en hacer lo que Dios había prohibido expresamente. No hay aquí fundamento contundente para el PRA.

Del mismo modo, los regulativistas descontextualizan a los Profetas. Su empleo de la acusación de Isaías contra la hipocresía de Israel, por ejemplo, es muestra del tipo de "prueba" que ofrecen. La larga lista de cargos contra Israel en el capítulo 1 se reduce (convenientemente) a una sola acusación – "Cuando vengas a presentarte ante Mí, ¿Quién ha requerido esto de tu mano?" (v. 12) – y Así, pretenden respaldar su punto de vista.

Bueno, consideremos el supuesto argumento: ¿Quién exigió lo que se dice que Israel ha estado haciendo? Si aquí se encuentra el fundamento para sostener el principio regulativo, deberíamos esperar que el profeta lea una lista rebosantes de censuras contra las innovaciones hechas por el hombre. Y ¿Qué dice el pasaje que Israel estaba haciendo?

1) Traían ofrendas (como Dios lo ordenó)
2) Quemaban incienso (como Dios lo ordenó)
3) Celebraban festivales de luna nueva (como Dios lo ordenó-Nm.10:10, 28:11)
4) Guardaban los sábados (como Dios lo ordenó)
5) Celebraron fiestas designadas (como Dios lo ordenó)
6) Hacían oraciones (nuevamente, como Dios lo ordenó)

Cuando Dios pregunta: "¿Quién ha requerido esto de tu mano?", Si el énfasis está en "¿Quién requirió?", La respuesta es: "¡Dios!" Pero si el énfasis está en "tu mano", ¡Ah!, ahora encontramos el significado de la acusación. El pecado de Israel en Isaías 1 no consistió en un error en forma religiosa, es decir, en traer a la adoración algo que él no ordenó. ¡Él ordenó todo lo que Isaías enumera! - Por el contrario, su pecado fue que lo trajeron con las manos equivocadas. Sus manos, dice Dios, estaban ensangrentadas (v.15), ¡Pero pensaron que una simple ceremonia religiosa los limpiaría! Esta es la versión de Isaías del Salmo 50, especialmente el v.16-17: Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca? Pues tú aborreces la corrección…”

Isaías no culpa a Israel por violar el PRA, sino por su apestoso e hipócrita formalismo. ¡Hicieron todas las cosas que Dios pidió, excepto convertirse de corazón! Isaías 1 es una llamada de atención a los formalistas religiosos, está bien, pero no tiene nada que decir en apoyo del PRA.

Consideremos ahora Jeremías 7 - a los regulativistas les gusta citar el versículo 24: “Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante”

Una vez más, el contexto simplemente pasa por alto al pretender que este sea un argumento a favor del PRA ¡Pero cómo ayuda  cuando se proporciona el contexto! (v.21-24):

Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed la carne.
Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto. Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante.

Para nuestra sorpresa ¡El contexto más amplio del pasaje, si dice algo sobre la adoración, no lo dice en apoyo del PRA!  - Dios dice exactamente lo contrario: "Presentarse ante mí con la forma y las normas correctas, pero dejar tu corazón en casa, no es aparecer ante mí en absoluto". La forma meticulosamente atendida sin un corazón hecho nuevo no tiene valor. Dios menosprecia sus propias formas designadas cuando no hay coherencia con la vida de los ofrendantes. Esta es una manera de hablar judía, empleada igualmente por Jesús y Pablo en las Escrituras del Nuevo Testamento, cuando Dios habla de esta manera, no debe tomarse como un menosprecio absoluto, sino relativo para establecer un punto. Es como si estuviera diciendo: "¿Quién pidió tales sacrificios? ¿Yo? No. ¡Yo pedí tus corazones!"

Un par de citas más de "los expedientes regulativistas" demostrarán, espero, que su uso típico de los textos bíblicos es arbitrario y, por lo tanto, como prueba deben descartarse:

Otra “prueba” que usan los Profetas defensores del PRA reclutados en el seminario de la fragmentación bíblica es de Jeremías. Cito a un destacado regulativista:
"El Señor declaró (por Jeremías) - Este pueblo malvado, que se niega a escuchar mis palabras, camina en la imaginación de su corazón…”

Wow, seguro suena como una prueba del PRA, ¿No? "Todo lo que no se ordena está prohibido", y la imaginación de los hombres cae en esa categoría de “lo que no se ordena”
…Pero, pero, espera un minuto… echemos un vistazo al verso original en su totalidad:

Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es bueno. (Jer.13:10)

Bueno, eso dice algo más -  caminaban tras sus propios corazones hacia la idolatría, adoraban explícitamente a otros dioses, estaban haciendo algo expresamente prohibido. Por lo tanto, aquí nuevamente hay un pecado adecuadamente cubierto por ese "otro" principio (normativo) tan temido: “No puedes hacer lo que Dios prohíbe”.

Sin embargo, el defensor del PRA dice que: "La razón dada para esta fuerte condena [de que se convertirían en buenos para nada] es que ofrecieron adoración que Dios nunca ordenó ni dijo, ni siquiera vino a su mente" (Él aquí hace referencia a Jer.19:5) "La apostasía de Israel de la adoración verdadera", dice nuestro amigo, se puede resumir en estas palabras: “que no les ordené” - como Israel no estaba satisfecho con hacer lo que Dios ordenó, y solo lo que Dios ordenó, entonces fueron condenados por su creatividad profana.

Esto es evidentemente falso – según el pasaje, Israel fue condenado explícitamente, NO por no seguir el PRA sino por hacer lo que Dios había prohibido. Adoraban a los ídolos. Eso es lo que Dios dice que hicieron. Pero lo que Dios dice es editado por los defensores de PRA para cumplir con una conclusión que han determinado de antemano que se debe alcanzar.

Encontrar tan poco apoyo en las Escrituras para un principio que en su momento trajo mucha bendición a la cristiandad fue aparentemente problemático para sus defensores. ¿Su solución? Forzar las Escrituras para que se ajusten al principio.

Quizás su acomodamiento más brusco ocurre con Jeremías 19:5, aludido anteriormente. El verso editado ("Ofrecieron adoración 'que nunca ordené ni dije, ni se me ocurrió") lleva a los lectores a creer que la desaprobación de Dios de lo que Israel hizo estuvo enraizada en esto: “Hicieron algo, que aunque fue inocuo, yo no había ordenado, violando así el PRA”

Pero de hecho, lo que se condena es… bueno, léelo tú mismo: Y edificaron lugares altos a Baal, para quemar con fuego a sus hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me vino al pensamiento”

Ya dije antes que en algún momento el PRA adquirió vida propia. Esto se evidencia en la influencia controladora que ha ejercido sobre la metodología exegética de muchos de sus paladines. Los mismos textos son descontextualizados y mal aplicados de manera similar en prácticamente todos sus ensayos y publicaciones (¡Mejor acostúmbrate!).

Tan firmemente aferrado a este principio se encuentra un ministro destacado de entre sus filas que llegó al grado, con toda seriedad, de afirmar que cantar Himnos (aparte de los salmos) en el culto cristiano, a la vista de Dios es el equivalente moral del sacrificio de niños. – Y usó Jeremías 19:5 como prueba...
Yo no puedo dejar de preguntarme si su religión es la misma que la mía, ¡Qué diferentes son nuestros enfoques de las Escrituras!

Por lo tanto, esta es la primera razón para rechazar la proposición de que la Escritura tajantemente prescribe el Principio Regulativo de la Adoración:

#1 – Los regulativistas ignoran constantemente el contexto bíblicos de los pasajes que citan.

#2 – {Próximamente}

Traducción de Samuel Hernández de “All I Really Need to Know About Worship... I Don't Learn from the Regulative Principle” Parte 1-  Por Steve M. Schlissel

miércoles, 18 de septiembre de 2019

¿QUEBRANTÓ JESÚS EL PRINCIPIO REGULATIVO DE LA ADORACIÓN?




En esta cuarta publicación, que comenzó con la discusión de si la salmodia exclusiva es el estándar para el canto congregacional o sólo una preferencia basada en un modelo litúrgico del siglo XVIII, vamos a considerar el "principio regulativo de la adoración", principal argumento de quienes proponen la salmodia exclusiva como la norma y tachan de ilícita la entonación de himnos y el uso de instrumentos en el culto cristiano.
Esta vez, citaré directamente las palabras de David y Tim Bayly, en una traducción que hago a continuación de su artículo “The problem with the regulative principle”:

El Principio Regulativo de la Adoración es una importante aportación de la teología reformada al ámbito de la adoración. En pocas palabras, el Principio Regulativo enseña que cualquier forma de adoración no ordenada expresamente por Dios en las Escrituras es ilícita y, por lo tanto, idólatra.

La Confesión de Fe de Westminster establece el Principio Regulativo en estos términos:
“Pero el modo aceptable de adorar al verdadero Dios es instituido por EL mismo, y está tan limitado por su propia voluntad revelada, que no se debe adorar a Dios conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres o a las sugerencias de Satanás, bajo ninguna representación visible o en ningún otro modo no prescrito en las Santas Escrituras” {XXI-I}

Entre las pruebas bíblicas para esta parte de la Confesión de Westminster se encuentra Éxodo 20:4, el segundo mandamiento que prohíbe la idolatría.

A pesar de mi aprecio por las intenciones de los reformadores al formular el Principio Regulativo, me preocupa cada vez más que el Principio Regulativo tal como lo concibe actualmente la comunidad reformada dice demasiado y no lo suficiente en su definición de adoración idólatra.

Demasiado, en el sentido de que define como ilícita cualquier forma de adoración no ordenada positivamente en la Palabra de Dios, y visto de esa manera, el Principio Regulativo terminaría acusando a Cristo mismo de idolatría.

Asumimos que todo lo que Cristo hizo en la adoración estuvo de acuerdo con una aplicación estricta del Antiguo Pacto del Principio Regulativo. ¿Pero  fue así?

JESÚS ASISTÍA A LA SINAGOGA EN DÍA DE REPOSO, PERO ¿DÓNDE SE PRESCRIBIÓ ESO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO?
Las Escrituras nos dicen que Jesús fue a la sinagoga en Galilea el sábado como era su costumbre, y allí leyó públicamente la Palabra de Dios, explicando el significado de Isaías para la gente reunida. En cualquier iglesia reformada, tal acción sería vista como un ejemplo para el culto cristiano. Sin embargo, ¿En qué parte del Antiguo Testamento encontramos una orden bíblica expresa para la adoración a la Sinagoga? ¿Dónde se ordena positivamente la adoración pública de rutina fuera del ámbito de la adoración en el templo y las fiestas públicas?

JESÚS PARTICIPÓ DE UNA FIESTA NO PRESCRITA POR DIOS MISMO, SIN CENSURARLA.
La participación de Cristo en la adoración de la sinagoga no es el único lugar donde las Escrituras registran la adoración de Cristo, que parece no cumplir estrictamente con las exigencias del Principio Regulativo.
En Juan 10 leemos que Jesús fue al Templo de Jerusalén en la Fiesta de la Dedicación (Hanuka), una fiesta que celebra la victoria macabea sobre Antíoco Epífanes, no una de las fiestas de culto judío ordenadas bíblicamente.


JESÚS DEMANDÓ RESPETO Y MOSTRÓ CELO POR UN TEMPLO QUE NO FUE REALMENTE REGULADO POR DIOS MISMO.
Finalmente, y quizás lo más sorprendente, Jesús adoraba en un templo que muchos consideraban en su día como defectuoso e ilegítimo por varias razones importantes:
Primero, el lugar santísimo del templo de Herodes era estéril, carecía del arca del pacto y del propiciatorio, junto con las tablillas, la vara de Aarón y la jarra de maná del tabernáculo y el templo originales.
En segundo lugar, el templo de Herodes fue construido por una persona mitad idumeo y mitad samaritano que pretendía ser heredero del trono de David.
Tercero, no hay registro del templo de Herodes que alguna vez haya disfrutado de la gloria shekinah de Dios experimentada tanto por el templo de Salomón como por el tabernáculo.

Estas deficiencias del Templo de Herodes causaron que partes de la nación judía rechazaran su legitimidad. El rechazo a la adoración en el segundo templo era un tema común entre los esenios y se debate si la comunidad de Qumran observó algún sacrificio en el segundo templo.

¿QUEBRANTÓ JESÚS EL PRINCIPIO REGULATIVO DE LA ADORACIÓN?
Por una aplicación estricta del Principio Regulatorio, la conclusión de que la adoración en el Templo de Herodes era ilegítima y, por lo tanto, idólatra, parece inevitable.
Sin embargo, así como Jesús adora en la sinagoga sin objeción, también adora sin objeción en el templo de Herodes.
Lo que Jesús objeta en el templo no es el Sagrado Lugar Santísimo o el sacerdocio ilícito, sino la venta de animales y el cambio de dinero en los patios exteriores.

Por lo tanto, parecería que cuando los defensores del Principio Regulatorio afirman que una actividad de adoración es idólatra a menos que esté expresamente ordenada en la Palabra de Dios, dicen más de lo que dijo Cristo.

Sobre la base del Principio Regulatorio, las iglesias reformadas se han opuesto firmemente a otras prácticas de adoración, considerándolas idólatras;  que van desde la celebración de las fiestas de la iglesia (Pascua y Navidad) hasta el canto de canciones no bíblicas y el uso de instrumentos en general e instrumentos específicos en particular.

Tales objeciones parecen extremas a la luz del ministerio terrenal de Cristo.
Jesús seguramente rechaza formas de adoración pero sobre la base del pecado en el corazón, no sobre la base del incumplimiento de las prescripciones formales positivas en la ley del Antiguo Testamento. ¿De qué otra forma tenemos sentido que Jesús limpie los atrios del templo de mercaderes y cambistas (un oficio anticipado y aprobado en Deuteronomio 14:24-26) y al mismo tiempo acepte los sacrificios en un templo no regulado por Dios?

NO HAY POR QUÉ SER EXTREMISTAS.
Esto no significa que el Principio Regulativo no tenga cabida en la adoración Reformada, solo que el Principio Regulativo debe ser manejado con cautela, y que nuestra exigencia de que cada elemento en la adoración se base en una prescripción Bíblica expresa no se lleve más allá de lo que Cristo mismo lo llevó. (La honestidad también debería obligarnos a admitir que los defensores de una aplicación rigurosa del Principio Regulativo con frecuencia logran encontrar una justificación Bíblica para las prácticas de adoración que simplemente reflejan sus propios gustos).

NOTA: Los subtítulos del artículo han sino añadidos.

lunes, 16 de septiembre de 2019

LA SALMODIA EXCLUSIVA NO ES LA NORMA




Esta es la tercera parte de una serie de publicaciones que inicié como reacción al sectarismo y legalismo que resultan de pretender hacer de la práctica litúrgica conocida como “salmodia exclusiva” el estándar rector para determinar si lo que hacemos en el culto cristiano es genuino “sacrificio de alabanza” o un blasfemo “fuego extraño”.
En la primera publicación, utilicé el calificativo de “neo-puritanos” para referirme a quienes promueven la idea de que usar himnos “no inspirados” (alabanzas, coros, himnos) es ilícito, contraviene a lo estipulado por Dios, profana el día del Señor y es “fuego extraño”.  He señalado que muchos defensores de la salmodia exclusiva llegan al punto de rechazar (y calificarlo de profano) el uso de instrumentos musicales (cualesquiera que sean) en el culto público.

¿Por qué uso el calificativo de “neo-puritanos”?  Uso el calificativo “neo-puritano” con la misma libertad con que estos a quienes he acusado de idólatras de la tradición histórica han tildado de “neo-calvinistas” a los que no enarbolen el “principio regulativo” con el rigor que demandan, con la misma generalidad con que han llamado “congregacionalistas” o “denominacionalistas” a quienes muestran cierta flexibilidad con asuntos como la observancia del calendario litúrgico y la entonación de himnos no canónicos, con expresiones como “ustedes no son reformados de verdad” o “eso no es presbiterianismo”. Yo  entiendo que, por la polémica que genera un encuentro de ideas entre bandos opuestos, ninguna etiqueta le acomoda a los aludidos – etiquetas que se han acuñado en otros escenarios de debate como “hipercalvinista”, “amilenialista” e “hiperpactualismo” tienen como propósito señalar una particularidad, pero no son del todo abarcadoras –  Yo igualmente les llamaría “hiperpuritanos”, “himnofóbicos” o “psalteriomaniáticos”, pero terminé usando el de la publicación; se aceptan sugerencias.

Se ha señalado que las publicaciones anteriores incluyen ironía y sátira; censurando el tono de las mismas con la idea de que esto le quita “seriedad” a las palabras. Yo digo que la ironía y la sátira por sí mismas no son ni falacias, ni pecados, ni motivo para aminorar la seriedad de un asunto.  Comparto aquí el link a un artículo titulado “ASÍ HABLAN LOS PASTORES” que presenta argumentos bíblicos para el uso de la sátira, la ironía y el humor por parte de los pastores, con base en que la Biblia y Jesús mismo hizo uso de este recurso comunicativo.
En la segunda publicación, acusé de LEGALISTAS a los mismos “neo-puritanos”, particularmente por su insistencia en llamar “ilícita” a la inclusión de himnos en la liturgia y por tildar de “fuego extraño” al culto congregacional que no se sujete a su modelo de “salmodia exclusiva” (sólo salmos – preferentemente de un salterio histórico, cero instrumentos y cero himnos). Si todo quedara en considerar la salmodia exclusiva como una mera preferencia, un modelo entre otros que igualmente podrían ser aceptables para el culto cristiano, pienso que no habría problema ni polémica – pero aquí es donde salta el carácter legalista de quien piensa que sólo la salmodia exclusiva es aceptable dentro del culto; en que juzga de sacrílego un servicio de adoración teniendo su preferencia particular como estándar (y por consecuencia lo impone a la liturgia, si es que esta quiere ser aceptable y legítima).
No ha faltado quienes dicen “pero la salmodia exclusiva NO ES LEGALISMO, quizá sea un error, pero no es legalismo” – dicen esto porque operan bajo la idea de que legalismo es “tratar de justificarse delante de Dios por las obras” – Ésta es una definición general de lo que podríamos llamar legalismo, pero no sólo esto es legalismo; pretender justificarse por las obras es legalismo en el contexto soteriológico, podría decirse que este es el legalismo al estilo JUDAIZANTE (contexto de Gálatas) pero el legalismo abarca otros contextos; Jesús acusó a los fariseos de su época de hacer su justicia “para ser vistos” y “para ser alabados por los hombres” (Mt.6:1-2), su móvil más que soteriológico era antropocéntrico. También los acusó de “hipócritas” pues por una parte aplicaban un rigor extremadamente minucioso  (legalismo) sobre detalles como el diezmo del comino, pero no estaban dispuestos a aplicar (convenientemente) el mismo rigor en otros aspectos igual de importantes (Mt.23:23) – su legalismo consistía no sólo en considerarse justos por los motivos incorrectos, sino en imponer sus criterios personales como norma de vida para los demás, ya sea ordenando lo que en realidad no estaba ordenado (como cuando inventaron las filacterías para “cumplir” correctamente con la ley- Mt.23:4) o prohibiendo lo que en realidad estaba permitido (como cuando calificaron de “ilícita” la simple labor de arrancar espigas de trigo crudas para saciar el hambre, ya que era “día de reposo”) – según Mt.12:7 – considero que estos pasajes nos brindan apoyo para ampliar la definición de “legalismo” más allá de su connotación soteriológica (legalismo “judaizante”) – y nos presentan una variable del mismo mal, que podría llamarse “legalismo farisáico”.

En Mat.23.4, Jesús señala el mal de los fariseos, pues “atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y LAS PONEN SOBRE LOS HOMBROS DE LOS HOMBRES” -  A esto me refiero al decir que el legalismo ocurre cuando se ORDENA lo que en realidad no está ordenado – a lo más, puede ser útil, puede ser loable, puede ser incluso admirable; pero no por eso es obligatorio. ¿Es bueno orar antes de los alimentos? Claro que sí, es útil para ejercitar la gratitud, para reconocer la providencia de Dios, es una disciplina espiritual – pero ¿Es obligatorio? ¿Diríamos que todo cristiano debe rigurosamente orar antes de introducir el más mínimo bocado de alimento a su cuerpo? NO, eso sería legalismo; imponer lo que la Biblia en sí misma no prescribe – Ahí mismo incluiría la práctica de un tiempo devocional matutino, del “altar familiar”, de tener dos cultos (mañana y tarde) los domingos, de leer la biblia completa en un año – son prácticas útiles, piadosas, e incluso ejemplares; pero no de carácter obligatorio; e insistir en que quien los las practica vive ilícitamente, sería una forma  más de legalismo.

En Mat.12:7, Jesús responde a los fariseos que acusaron a sus discípulos de hacer algo “ilícito” diciendo: “Si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, NO CONDENARÍAIS A LOS INOCENTES” en este caso, los fariseos no están ordenando lo que no era obligatorio (como en el ejemplo anterior) sino prohibiendo lo que en realidad no estaba prohibido. La ley prohibía ocuparse en trabajos que rompieran con el propósito del día del Señor, pero no establecía particularidades para todos los aspectos de la vida. ¿Podía caminarse en el día de reposo? ¿Podía atenderse un parto en día de reposo? ¿Podían practicarse las relaciones sexuales en día de reposo?, temas como estos caían en trivialidades a causa de la actitud legalista de los fariseos; que poco a poco fueron compilando una serie de comentarios y “reglamentos” (conocidos como  “midrash”)  que se volvieron más importantes que la ley misma, y su obediencia, a pesar de ser “tradición de hombres” fue impuesta como obligatoria (Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres - Mat 15:9) – quienquiera que no se sometiera a estas ingeniosas reglas, sería acusado de desobediente a Dios; este es el segundo aspecto del legalismo, prohibir lo que NO está prohibido; condenando así a quien en realidad no ha quebrantado sino un estándar meramente humano.

De lo anterior, sostengo que proponer la salmodia exclusiva como el estándar normativo para el canto congregacional; juzgando a quienes cantan himnos de ofrecer “fuego extraño”, termina siendo una forma más de LEGALISMO, ya que la biblia NO condena el canto de alabanzas o himnos, NI establece el contenido de los salmos como norma única para el canto congregacional – aunque los promotores de la salmodia exclusiva apelarán al “principio regulativo” para sustentar su preferencia litúrgica, pero será en una próxima publicación que abordaremos el asunto del “principio regulativo”.
Por ahora termino con un asunto que lleva el legalismo de la salmodia exclusiva a su grado superlativo, a saber, la prohibición de usar instrumentos musicales en el canto congregacional. Aunque habrá algunas mínimas excepciones, la mayoría de los promotores de la salmodia exclusiva están de acuerdo en que no sólo se debe evitar el uso de himnos (sin importar que sean sanos en cuanto a su doctrina), sino que también debe eliminarse el uso de los instrumentos musicales. ¿La justificación? No, no viene de la Biblia en sí, sino de un apego a la tradición litúrgica de los calvinistas de Ginebra y los presbiterianos de Escocia; repito, la base de su justificación es principalmente mantener apego no a la biblia, sino a una tradición litúrgica del siglo XVII. Ahí lo tiene; se requiere lo que no está requerido (salmodia exclusiva sin instrumentos) y se prohíbe lo que en realidad está permitido (himnos e instrumentos).

¡Todo un caso de legalismo! Y apenas es la punta del iceberg; porque con este aferramiento a la herencia histórica, por encima de la Biblia misma y el uso desorbitado del “principio regulativo” para normar la jota y la tilde de cada elemento y circunstancia de la adoración cristiana, surgirán por allá de diciembre los mismos que condenan el canto de himnos y el uso de instrumentos, condenando las velas de adviento, los pinos de navidad, los pesebres y las reuniones temáticas con motivo del Nacimiento del Salvador, Jesucristo.
Habrá que ir al meollo de esta moderna “midrash” neo-puritana.
(PRÓXIMAMENTE).