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lunes, 19 de junio de 2017

Soberano Señor ¿De los domingos?


¿Cómo ha de conducirse el creyente en Jesucristo en este mundo? ¿Cómo vivirán los redimidos en esta tierra? Una vez que hemos adoptado el sistema de doctrinas de la gracia, que nuestras convicciones son transformadas por el evangelio de Cristo ¿Ahora cómo viviremos?

Y es aquí donde el calvinismo, principal línea de pensamiento de la reforma – nos plantea una visión amplia y totalizadora de la injerencia de Dios en todos los asuntos de la existencia y la creación – se equivoca quien piensa que el cristianismo es un conjunto de rituales dominicales.
Una y otra vez, en su “institución de la religión cristiana”, Juan Calvino quiere dejar en claro que todo “se trata de la soberanía de Dios” no es que Dios esté tratando de salvar sólo almas; él está en el plan de redimir todas las cosas en Cristo.
Y es con esa convicción, de que la vida entera y en todas sus esferas ha de rendirse al señorío de Jesucristo, con la cual hemos de vivir vidas piadosas – haciendo justicia, amando misericordia y dependiendo de Dios como nuestro SEÑOR.

Todavía resuena en mis oídos, y quizá en los de muchos, aquellas predicaciones apasionadas en las cuales se nos decía “apártese del mundo, tenga cuidado – no se ocupe de lo terrenal más que de lo espiritual”
Era una forma común de hablar y muchos asentíamos ante tales llamados a la devoción cristiana – pero como las ideas siempre tienen consecuencias, no tardaron en manifestarse las implicaciones de éstas.

·         ¿Significa entonces que el cristiano no ha de ocuparse en nada terrenal?
·         ¿Quiere decir que el mundo es un obstáculo para la fe cristiana?
·         ¿Habremos de separarnos de toda esfera de la vida cotidiana para ser más piadosos?
·         ¿Debemos renunciar a lo “secular” para dedicarnos sólo a lo espiritual?

¿CÓMO VIVE ENTONCES EL CRISTIANO EN EL MUNDO?
Sabemos que un hijo de Dios no ha de AMOLDARSE al mundo – entendiendo “el mundo” como el sistema de valores distorsionados tras la caída, como el esquema de vida opuesto a la verdad de Dios, como la vana manera de vivir característica por su vanidad, hedonismo e injusticia.

“No se amolden al MUNDO actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta” (Rom 12:2 NVI)

Es a este sistema contrario a la voluntad de DIOS, presente en la cultura, en las instituciones humanas, en los modelos educativos, en las filosofías no bíblicas en los estilos de vida – al cual debemos combatir con la verdad de DIOS.

Pero, un hijo de Dios, aunque no ha de AMOLDARSE al mundo, no puede aislarse del MUNDO – entendiendo ahora, “el mundo” como la esfera en la cual ocurren nuestras vidas, la realidad en la cual “vivimos, y nos movemos, y somos” – de aquí NO podemos y NO debemos aislarnos.

Y entonces necesitamos recordar lo que el apóstol Pablo dijo alguna vez a los hermanos de Corinto:

Por carta ya les he dicho que no se relacionen con personas inmorales. Por supuesto, no me refería a la gente inmoral de este MUNDO, ni a los avaros, estafadores o idólatras. En tal caso, tendrían ustedes que salirse de este MUNDO. Pero en esta carta quiero aclararles que no deben relacionarse con nadie que, llamándose hermano, sea inmoral o avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera deben juntarse para comer”
(1Co 5:9-11 NVI)

Entonces, el cristiano – ha de evitar amoldarse al mundo, pero no puede salirse del mundo.

En octubre del 2015, el R. Sínodo de la Península formuló la declaración de fe “Señor de los mundos”, que además ha sido adoptada desde el 2016 por el Seminario Teológico Presbiteriano “San Pablo” como su declaración de fe - de la cual cito lo concerniente a este tema:

“Creemos y confesamos que el mundo es el escenario en el cual Dios ha decidido desplegar las riquezas de su gracia para con los elegidos. Consideramos al mundo como el sistema de vida con motivos y pensamientos corrompidos, antagónico a la verdad del evangelio, y con todo, en proceso de ser redimido y transformado por la verdad, el poder y la gracia de Jesucristo quien es Señor de cielo y tierra y se ha propuesto hacer nuevas todas las cosas. De manera que la iglesia no debe amoldarse al mundo, pero sí alumbrar al mundo, no esconderse del mundo, pero sí distinguirse del mundo; pues es en este mundo donde el Reino de Dios debe ser proclamado y extendido”

Estamos hablando de vivir en este mundo de manera CONTRACULTURAL.

“Creemos y confesamos que la cultura es lo que resulta de la interacción de gente creada a la imagen de Dios con el mundo que Dios creó. Que siempre que esta interacción involucre a hombres y mujeres no redimidos, producirá engaño, destrucción y caos. Pero cuando los redimidos de Jesucristo como embajadores del Reino de Dios ejercen la cultura, se producirán destellos de verdad, justicia y belleza para alabanza de la Gloria de Dios y como anticipo de la redención gloriosa que imperará en los cielos nuevos y tierra nueva”

Entonces, los creyentes en Jesucristo han de ejercer su compromiso con la religión cristiana NO amoldándose al mundo – como sistema de vida, pero entendiendo que no podemos salir del mundo – como esfera de vida.

Incluso, estamos llamados a alumbrar al MUNDO; bajo el entendido de que el Reino de Dios ha venido a nosotros en Cristo – y que los cristianos son “ciudadanos de los cielos” - entonces, el reino de Dios debe ser notorio donde quiera que esté presente la iglesia del Señor Jesucristo.

Creemos y confesamos que el reino de Dios es el gobierno soberano, redentivo y bendito de Dios inaugurado con la obra de Jesucristo, que hasta ahora sigue extendiéndose por medio de la Iglesia y la proclamación del evangelio en el poder del Espíritu Santo hasta el día en que el número de los elegidos sea reunido ante el trono del Señor. Y hasta la venida de Cristo, el Reino de Dios es evidente en el mundo por la verdad, la justicia, la pureza y la bondad que practica, promueve y defiende la Iglesia, que está llamada a ser luz y sal del mundo.

Se nos plantea la pregunta: ¿Podemos vincular el desarrollo y el avance con el compromiso religioso de manera legítima? ¿Pueden el progreso humano y el compromiso religioso ir de la mano?
La respuesta es SÍ, de hecho, es a partir de la reforma, de 500 años hasta nuestra época que el progreso humano es evidente gracias a la cosmovisión reformada llevada a la vida práctica de los creyente – el escritor Vishal Mangalwaldi, en su obra titulada ”El libro que le dio forma a tu mundo” plantea cómo se ha difundido el mito de que el renacimiento trajo como consecuencia a la reforma protestante, pero que en realidad fue al revés; la cosmovisión bíblica, impulsada por la reforma, trajo como consecuencia el progreso científico, industrial e intelectual que se le imputa al renacimiento– es a partir de la reforma, que se dan los grandes avances y el desarrollo de la literatura, la ciencia, los idiomas, las instituciones.
NO es casualidad que la primera universidad pública fue fundada en la Ginebra reformada – que los mejores relojes y chocolates provinieron de una Suiza reformada.

Cuando los creyentes entienden que todo hijo de Dios es un sacerdote al servicio de Cristo, cuando se barre con la distinción entre “laicos” y “élite clerical”, se termina viendo a todas las vocaciones y a cada esfera de la vida bajo la soberanía de Dios.
Y es por eso mismo que la iglesia no sólo construyó templos sino también hospitales y escuelas -  porque se entendió que la conversión a Cristo es total; no sólo del alma sino de la vida entera, en todas sus facetas y circunstancias.
Es bajo estos principios que la reforma enfatizó la doctrina del “sacerdocio universal de los creyentes” – la concepción de que cada hijo de Dios, cada redimido de Cristo es un sacerdote del Altísimo.
Esto anula el pensamiento dualista que hace ver sólo a la cúpula clerical como los consagrados al servicio de Dios, como los que pueden servir a Dios de tiempo completo – el sacerdocio universal de los creyentes establece que todo hijo de Dios ha de verse como un ministro de Jesucristo, haciendo todas las cosas para la gloria de Dios.

Y es por eso que no sólo la política es una esfera de legítima participación cristiana, sino una de tantas – hemos de reclamar para la gloria de Dios las artes, el comercio, las comunicaciones, la ciencia, la educación, el gobierno – porque Jesús es el SEÑOR de todo.
Hemos de abandonar aquel pensamiento de que el diablo gobierna al mundo – llevar a la práctica lo que versa el conocido himno: “El mundo es de mi Dios – aunque infernal parezca el mal, mi Padre Dios es REY”

Y por eso, cada creyente debe ver el ministerio como algo más grande que lo que ocurre el domingo en el templo.
Qué diferencia haría el demoler aquel dualismo que separa lo sagrado de lo "secular" y ejerciéramos nuestra vocación como embajadores del reino de Dios...

Tendríamos INGENIEROS que entregaran las obras a tiempo, sin usar materiales de baja calidad y responsabilizándose de las anomalías de la obra.
Tendríamos DOCTORES que trataran al paciente con dignidad y no como a un cliente.
Tendríamos PLOMEROS Y MECÁNICOS que harían su trabajo con honestidad, cobrando por las piezas que realmente cambiaron, acabando a tiempo su encargo.
Tendríamos MAESTROS que realmente desafiaran a las mentes, que inculcaran la verdad por encima de todo relativismo.
Tendríamos CARNICEROS cuyos kilos de carne sí pesaran mil gramos y cuyo producto no atentara contra la salud de los consumidores.
Tendríamos ABOGADOS Y LICENCIADOS que no se vendieran al mejor postor, que no hicieran tranzas para ganar un juicio, sino que defendieran la justicia por encima de todo.
Tendríamos DIPUTADOS Y GOBERNANTES que emitieran leyes apropiadas, sin tráfico de influencias ni enriquecimiento ilícito.
Tendríamos POLICÍAS y SOLDADOS que en vez de inspirar miedo y desconfianza inspiraran seguridad - que no se vendieran al narcotráfico y el secuestro, sino que protegieran a los ciudadanos en contra del crimen y la inseguridad.

Y sea cual sea el oficio, habría justicia, honestidad, misericordia, amabilidad, responsabilidad, solidaridad y cortesía en ese taller, oficina, negocio o dependencia - y el reino de Dios sería notorio por las obras de los santos.

¿Hasta qué punto debe llevar el creyente su compromiso religioso?
Hasta el punto de someter toda su vida a Cristo – no sólo los domingos, sino cada aspecto de su existencia sometido al dominio de Cristo.
Hasta el punto de no hacer distinciones entre lo sagrado y lo espiritual – hasta el punto de demoler todo dualismo y verse como sacerdote de Jesucristo, llamado a ser sal y luz para la alabanza de Dios.

Nuestro compromiso religioso es antitético al mundo como sistema de valores,
Pero ejercemos nuestro compromiso religioso EN el mundo, como esfera de existencia
Y debiéramos alumbrar al MUNDO con la verdad, la justicia y la belleza del REINO DE DIOS.

Que se sepa, que se entienda bien; que nuestro Dios no está confinado a un nicho, no se conforma con un pedacito de nuestro corazón – que no es señor del día domingo nadamás.
Que se sepa y que se entienda que adoramos al Soberano Señor de los mundos y que Él para siempre ha de reinar.

Declaración "Señor de los mundos"


DECLARACIÓN
SEÑOR DE LOS MUNDOS

Nosotros, el Respetable Sínodo de la Península de Yucatán de la INP de México, con apego a la Biblia y el anhelo de servir a Jesucristo, el Rey de reyes en el cuidado de la iglesia y la predicación del evangelio, creemos y confesamos las siguientes verdades:


EL REINO DE DIOS
Creemos y confesamos que el reino de Dios es el gobierno soberano, redentivo y bendito de Dios inaugurado con la obra de Jesucristo, que hasta ahora sigue extendiéndose por medio de la Iglesia y la proclamación del evangelio en el poder del Espíritu Santo hasta el día en que el número de los elegidos sea reunido ante el trono del Señor. Y hasta la venida de Cristo, el Reino de Dios  es evidente en el mundo por la verdad, la justicia, la pureza y la bondad que practica, promueve y defiende la Iglesia, que está llamada a ser luz y sal del mundo.

Salmo 22:27-28, Daniel 4:3,35 -  Marcos 1:14-15, Tito 2:11-13, Apocalipsis 11:15-17


EL MUNDO
Creemos y confesamos que el mundo es el escenario en el cual Dios ha decidido desplegar las riquezas de su gracia para con los elegidos. Consideramos al mundo como el sistema de vida con motivos y pensamientos corrompidos, antagónico a la verdad del evangelio, y con todo, en proceso de ser redimido y transformado por la verdad,  el poder y la gracia de Jesucristo quien es Señor de cielo y tierra y se ha propuesto hacer nuevas todas las cosas. De manera que la iglesia no debe amoldarse al mundo, pero sí alumbrar al mundo, no esconderse del mundo pero sí distinguirse del mundo; pues es en este mundo donde el Reino de Dios debe ser proclamado y extendido.

Mateo 5:13-16, Juan 15:18-19,  Juan 17:9-21, Juan 18:36-37, Romanos 12:2


LA CULTURA
Creemos y confesamos que la cultura es lo que resulta de la interacción de gente creada a la imagen de Dios con el mundo que Dios creó. Que siempre que esta interacción involucre a hombres y mujeres no redimidos, producirá engaño, destrucción y caos. Pero cuando los redimidos de Jesucristo como embajadores del Reino de Dios ejercen la cultura, se producirán destellos de verdad, justicia y belleza para alabanza de la Gloria de Dios y como anticipo de la redención gloriosa que imperará en los cielos nuevos y tierra nueva.

Deuteronomio 4:5-8, Lucas 3:12-15,  Efesios 6:5-9, Filipenses 4:8-9,  Colosenses 3:22-24


LA IGLESIA
Creemos y confesamos que la Iglesia es el conjunto de creyentes en Jesucristo de todos los tiempos y lugares, elegidos para salvación en el Hijo de Dios, unidos por la fe en el evangelio de la Gracia de Dios y mantenidos en la verdad y la santidad por el poder y obra del Espíritu Santo. Que se agrupa en comunidades locales de fe para ejercer su ministerio y celebrar la supremacía de Jesucristo, no centralizada en un edificio sino ejerciendo la comunión en Cristo, no haciendo acepción de personas sino anunciando la gracia de Dios; como una compañía de peregrinos camino a casa, una familia de hermanos en Cristo; la comunidad de aquellos que en santidad luchan contra el pecado, aman al perdido, interceden por el caído y viven para la gloria de Dios.

Gálatas 3:26-29, Efesios 4:3-6, 1 Pedro 2:9-10, Apocalipsis 5:9-10, Apocalipsis 7:9-17


EL MINISTERIO PASTORAL
Creemos y confesamos que el ministerio pastoral debe ser ejercido con todo sometimiento a la palabra y amor al cuerpo de Cristo por aquellos a quienes Dios ha llamado a servir en el liderazgo de la Iglesia, no como teniendo señorío sino apacentando a la grey de Dios con la mayor diligencia en el estudio de las escrituras, con el mejor cuidado de la doctrina, con la mayor ternura para con los creyentes en Cristo, con la correcta severidad para con los enemigos del evangelio, con la sana conciencia del mundo y la cultura y con la mejor disposición al servicio de Cristo y su Iglesia.

2 Corintios 11:28-29, 1 Timoteo 3:1-7, Hebreos 13:7,17 -  1 Timoteo 5:17, 1 Pedro 5:2-4


LA PREDICACIÓN
Creemos y confesamos que la predicación bíblica es el medio provisto por Dios, por el cual la Iglesia es informada de la verdad, nutrida espiritualmente, corregida amorosamente y exhortada a la vida piadosa, al mismo tiempo que el incrédulo es llamado al arrepentimiento y la fe en Jesucristo. No ha de fundarse en concepciones moralistas, ni provenir de actitudes legalistas, sino que debe ser proclamación de la verdad y de la gracia de Dios para con el pecador arrepentido. Y no se debiera escatimar en el esfuerzo de que la predicación sea expositiva, inteligible y pertinente para la edificación de la iglesia y la evangelización del mundo.

Gálatas 1:6-8, 1 Timoteo 4:6, 16 - 2 Timoteo 4:1-5, 2 Pedro 2:1-3, 1 Corintios 2:1-5


EL CULTO PÚBLICO
Creemos y confesamos que el culto público, es la celebración comunitaria de la vida y obra de Cristo, un medio de gracia para el creyente y anuncio del evangelio para el incrédulo.  Ésta celebración no es para satisfacción de las personas, sino para honrar a Dios de la forma en que él ha establecido que su pueblo le adore. Rechazamos pues, toda concepción del culto como consumismo y entretenimiento. Y anhelamos servir y honrar a Jesucristo con la adoración que él merece, en espíritu y en verdad.

Efesios 5:18-20, 1 Corintios 14:15,  Colosenses 3:16, 1 Corintios 14:24-26,  Hebreos 10:23-25


LA EVANGELIZACIÓN
Creemos y confesamos que la evangelización es la proclamación del evangelio de Jesucristo al mundo y la cultura en obediencia al mandato de “ir y hacer discípulos” en el anhelo, esperanza y confianza de que la fe viene  por el oír y el oír por la palabra de Dios. Rechazamos pues, la manipulación emocional y la confianza en los métodos humanos, pues la regeneración ocurre por obra del Espíritu Santo. Pero reconocemos la importancia de las relaciones, el testimonio, la oración y la comunión de la Iglesia en la tarea de proclamar la buena noticia del Evangelio. Considerando el evangelismo no como una actividad o evento sino como el estilo de vida de los creyentes en Cristo, como aquellos que han sido llamados para anunciar las virtudes de aquél que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Mateo 28:18-20, Romanos 10:14-17,  Santiago 2:14-18,  Hechos 2:38-39,  Romanos 1:16-17


¡Condesciende, Señor y Recibe el loor que tus hijos te dan!
¡Condesciende, Señor y reside, con nosotros por siempre jamás!

Mérida, Yucatán – Octubre 2015

sábado, 27 de noviembre de 2010

Somos hijos de un Padre SOBERANO

"Venga tu reino”

Dios no existe para nosotros,

nosotros existimos para él.

Antes de que fuéramos creados, Dios ya era Dios.

Todo lo que existe fue creado NO para nosotros sino para SU GLORIA.

¿Quiere decir que no somos beneficiados?

Claro que no, somos los más afortunados y beneficiados en el plan de Dios.

Pero el plan de Dios es hacer un intercambio:

Él nos saca del hoyo de la desesperación para que le alabemos.

Él derrama bendiciones sobre nosotros para que le demos gracias.

Él nos envió a su Hijo amado, para que por él tuviéramos vida eterna, para que le alabemos eternamente.

Él nos brinda la verdadera felicidad para que dependamos de él en ésta vida y no deseemos nada más que a él.

Así, concluimos que la prioridad de Dios no somos nosotros sino la alabanza de su nombre.

Para eso fuimos creados.

Entonces ¿Dios necesita nuestra alabanza? NO, pero demanda que sus criaturas le alaben

Y cuando has sido bendecido, recatado y transformado por Dios, no tienes problema en adorarlo.

¿Entonces, cual es la prioridad de Dios?

¿En qué esta ocupado hoy nuestro Dios?

¿A qué se dedica DIOS? A establecer su reino.

Cuando decimos “Venga tu reino” estamos diciendo “Termina tu obra”

Cuando digo que Dios está ocupado, lo digo en términos humanos; pues Dios sigue siendo Dios, sigue sosteniendo a su creación y sigue gobernando cada detalle de la historia y la existencia humana.

Pero su prioridad se mantiene clara:
Consumar el Reino.


Dios le ha dado prioridad al establecimiento de su Reino; Sigamos pidiendo que su Reino venga a nosotros.

3 implicaciones del clamor “Venga tu reino”


1. Es el anhelo de la creación.

Romanos 8:19-22

19Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. 20Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; 21porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;


2 Pedro 3:13

13Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.


2. Es el terror de los incrédulos

2 Pedro 3:10-12

10Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

11Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!


Sofonías 1:14-18 [RV95]

14»¡Cercano está el día grande de Jehová! ¡Cercano, muy próximo! Amargo será el clamor del día de Jehová; hasta el valiente allí gritará. 15Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento,
16día de trompeta y de alarido sobre las ciudades fortificadas y sobre las altas torres. 17Llenaré de tribulación a los hombres, y ellos andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová. Su sangre será derramada como polvo y su carne como estiércol.
18»Ni su plata ni su oro podrán librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo, porque él exterminará repentinamente a todos los habitantes de la tierra».

No hay lugar para pensar en un aniquilamiento total o en una muerte como destino final: hay un castigo eterno para el pecador que comenzará precisamente cuando venga el reino de Dios.


Apocalipsis 6:15

15Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; 16y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?


Malaquías 4:5

5He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. 6El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.


Jesús identifica a Elías con Juan el Bautista. (Mateo 11:14) ¿Qué predicaba Juan el bautista?


Mateo 3:1

1En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, 2y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.


Hasta hoy, éste mensaje de Juan sigue vigente: arrepentíos porque el Reino se ha acercado (en Jesús) y está próximo a ser consumado.


Romanos 2:5

5Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,


3. Es la esperanza de la Iglesia

Romanos 8:23-24

23y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. 24Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? 25Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.


Es en ésta esperanza que las diversas adversidades son llevaderas y vale la pena soportarlas.


Romanos 8:18

18Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.


La esperanza cristiana no descansa en lo que Dios pueda hacer por nosotros aquí, sino en lo que hará cuando venga su reino.

No se fundamenta en una vida de prosperidad, de “pare de sufrir”, no es el anhelo de una “vida de princesas” con comodidades y lujos; sino el anhelo de estar presentes delante del Señor por la eternidad.

Eso ocurrirá cuando venga el Reino de Dios.

¿Es éste tu anhelo?

Me temo que aquellos que no anhelan esto (la venida del reino), sino que anhelan una vida bonita nadamás, no recibirán ni lo uno ni lo otro.


2 Corintios 4:16

16Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.


CONCLUYENDO:

La consumación del REINO
Es el broche de oro de la historia

Apocalipsis 21:5

5Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 6Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 7El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.


Apocalipsis 22:20

20El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.

Nuestro Padre es un Dios que hasta hoy trabaja en una prioridad:

Establecer su REINO.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Somos hijos de un Padre de RENOMBRE

“Santificado sea tu nombre”

Los nombres son algo muy importante.

Si algo se prepara desde antes de que nazcamos es la decisión: ¿cómo le vamos a poner?

¿Y si es niño? ¿Y si es niña?

El nombre de una persona es de importancia trascendental; pues con ese nombre será conocida la persona durante toda su vida (a menos que se lo cambie)

El Nombre de cada persona es un distintivo especial.

Cuando alguien se quiere presentar, en señal de cortesía le decimos a las personas nuestro NOMBRE.

Cuando nos invitan a una fiesta, las mesas se reservan con el NOMBRE de los invitados.

Hay apellidos que ganan renombre: Loret de Mola, Elizondo, Slim…

Y hay apellidos que ganan desprecio: Arizmendi, Bejarano, Arellano…

Hay nombres que quedan manchados para siempre… nadie se llama Judas.

En el A.T. el nombre de una persona reflejaba su carácter o al menos lo que se esperaba de su carácter.

Burlarse del nombre de alguien era burlarse de la persona misma.

Cuando alguien quería prometer o jurar algo, sellaba la promesa con su nombre; era su “palabra”.

Si la persona actuaba de manera errada o vil, su nombre era objeto de burla y quedaba manchado.

Tener varios nombres indicaba importancia.

Los nombres de los miembros del pueblo de Dios trataban de hacer referencia a Dios, por ejemplo:

Daniel – Justicia de Dios

Natanael – Regalo de Dios

Gamaliel – Recompensa de Dios

Elías – Jehová es Dios

Isaías – Jehová es Salvación

Urías – Jehová es mi luz

Cuando en el Padre Nuestro decimos “Santificado sea tu nombre” estamos pidiendo que el único nombre mencionado, admirado, respetado y conocido sea el Nombre de nuestro Señor.

Cuando decimos “Santificado sea Tu nombre” estamos pidiendo que Dios mismo manifieste su santidad y poder entre los hombres, de manera que todos lo reconozcan como Dios.


FUIMOS CREADOS PARA HACER FAMOSO EL RENOMBRE DE DIOS

Éste Padre que es Celoso, Cercano, Todopoderoso, Tres Veces Santo y Todo Amor merece ser reconocido y alabado. Merece ser la persona más famosa que exista.

Así es como un teólogo lo resumió cuando le preguntaron: ¿Cuál es el fin principal del cristiano?

Él respondió: Hacer FAMOSO el nombre de Dios.


Lo más importante es la FAMA de Dios

1. En su CREACIÓN

(La creación tiene el autógrafo de Dios)

Salmo 8:1

¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos.


La creación tiene la firma de Dios.

Veo tantas variedades de animales: pequeños, grandes, emplumados, peludos, de dos patas, de tres patas, de todos colores, mamíferos, reptiles, insectos, aves… y digo: “Dios es grande”

Veo tanta perfección en los días, siempre 24 horas, los años, las estaciones, los eclipses, las estrellas… y digo “Dios es majestuoso”

Veo tanta grandeza en la creación: mares, océanos, ríos, lagunas, cascadas, cenotes, grutas, playas, Cancún, Xcaret, La selva lacandona… y digo “Dios es asombroso”

Veo al ser humano, tan complejo y perfecto: cinco sentidos, miles de neuronas, piel que resiste al calor y al frío, órganos que trabajan a la perfección, sistema nervioso, sistema digestivo, sistema respiratorio, huesos y músculos acomodados con exactitud, ingeniería divina, obra de Dios… ante tal obra debemos decir: “Dios es Real”

Dios ha estampado su firma en todo lo que existe: “Hecho por Dios”

El problema con los seres humanos es que tras la caída, estamos tan cegados, corrompidos y engañados, que oscurecemos la grandeza de Dios.

Pablo explica así la actitud de quienes no quieren reconocer la obra de Dios:


Romanos 1:19-21 PDT

19"Lo que se conoce sobre Dios, ellos lo saben muy bien porque Dios mismo se los ha mostrado."

20 "Hay mucho acerca de Dios que la gente no puede ver: su poder eterno y todo aquello que lo hace ser Dios. De hecho, desde el comienzo del mundo, la gente ha podido entender todo esto con facilidad, porque se hace evidente en todo lo que Dios ha hecho. Así que no tienen excusa para hacer todo el mal que hacen."

21 "Aunque los seres humanos conocían a Dios, no lo respetaron como él merece ni le dieron gracias. Terminaron pensando bobadas y se cerraron al entendimiento”


Hablamos de casualidad, hablamos de evolución, TODO tiene una explicación: la estrella de belén era un cometa, las 10 plagas fueron producto de la casualidad y la naturaleza, el mar rojo no se abrió, los milagros fueron sólo trucos de Jesús…
todo tiene una explicación y cualquier explicación es válida siempre y cuando parezca lo suficientemente científica y lo menos religiosa posible.

Así, le damos más credibilidad a Darwin, que dijo que el hombre posiblemente evolucionó de criaturas primitivas que a Dios, que en su palabra nos revela que para crearnos tomó polvo de la tierra y sopló aliento de vida…

Le damos más credibilidad a científicos que dicen que la creación tomó millones y millones de años, y no queremos creer lo que Dios dijo: En 6 días creó Dios los cielos y la tierra.

Ahí está la revelación de Dios, ahí está la firma de Dios en todo lo creado… pero el mundo cierra los ojos y no quiere reconocer el renombre de nuestro Padre Dios.

Pero para eso está el pueblo de Dios; para hacer famoso su grandioso nombre; para que el mundo sepa quien manda; y cómo es él.


Salmo 66:2

2Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza.

3Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.

4Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.

A ésta revelación de Dios en la creación, a éste autógrafo divino en su obra, le llamamos comúnmente “revelación general”


Salmo 19:1

Los cielos cuentan la gloria de Dios,

Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.


Y estamos llamados a mantener bien en lato el nombre de Dios; aproveche toda clase de oportunidades para engrandecer el nombre de Dios.

Usted no toma vacaciones, sino un curso intensivo de la creación de Dios.

Usted no lleva a su hijo a ver a los animales al zoológico, lo lleva a que conozca la creatividad de Dios.

Ese es uno de los usos piadosos de la creación general; admirar y hacer famoso a Dios.

Sin embargo, ésta revelación general NO es suficiente para saber asuntos más explícitos; especialmente los que tienen que ver con la eternidad y el destino de cada quien.

Por eso necesitamos una REVELACIÓN especial.

Ésta revelación especial es su PALABRA, la Biblia.

Y la Biblia trata acerca de la personificación en carne y hueso de Dios.


Lo más importante es la FAMA de Dios

2. En su HIJO

2 Crónicas 7:15

15Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; 16porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.

Esa casa no puede haber sido el TEMPLO de piedra de Salomón, porque fue destruido.

Esa casa es Jesús, él mismo dijo que si destruían ese templo, él lo reconstruiría en 3 días.


Mateo 21:9

9Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!


Jesús es la “HABITACIÓN” de Dios, y en él reposa el NOMBRE del Altísimo.

Por eso oramos en el nombre de Jesús, porque Jesús es el que viene en nombre de Dios.


Filipenses 2:9

9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Dios dice: ¡Ese es Mi hijo!


Lucas 10:22

22Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.


Jesús es el REPRESENTANTE de Dios el Padre; él es quien perfectamente ha exaltado la gloria del Padre.


Colosenses 2:9

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad


Lo más importante es la FAMA de Dios

3. En la Salvación

Una de tantas rebeliones del Pueblo de Israel es narrada en Números 14, luego de que regresaron los espías, con noticias de la tierra que Dios les daría por posesión, se desanimaron y acobardaron olvidándose que la victoria vendría del Señor.

Los israelitas querían nombrar a un nuevo líder y regresar a Egipto.


Números 14:11-12

y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? 12Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos.


Dios está dispuesto a dejar morir a éstos rebeldes y comenzar de nuevo con otra gente.

Pero Moisés apela al NOMBRE de Dios, a su fama.


Números 14:13 DHH

13Pero Moisés respondió al Señor:

—Tú, con tu poder, sacaste de Egipto a este pueblo. Cuando los egipcios sepan lo que vas a hacer, 14se lo contarán a los habitantes del país de Canaán. Ellos también han oído decir que tú, Señor, estás en medio de este pueblo, que te dejas ver cara a cara y tu nube está sobre ellos, y que de día vas delante de ellos en una columna de nubes y de noche en una columna de fuego. 15Si matas a este pueblo de un solo golpe, las naciones que saben de tu fama van a decir: 16‘El Señor no pudo hacer que este pueblo entrara en la tierra que había jurado darles, y por eso los mató en el desierto.’

Y por no manchar su fama, el Señor fue compasivo con los Israelitas…

Así también sucedió con nosotros, por no manchar su fama, su renombre, envió a su Hijo a salvarnos.

La redención fue una muestra de amor hacia nosotros, pero primero que nada fue una muestra de lo mucho que Dios valora su renombre.


Isaías 48:9-11

9Por amor de mi nombre diferiré mi ira, y para alabanza mía la reprimiré para no destruirte. 10He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción. 11Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro.


Su renombre está en sus redimidos

Apocalipsis 14:1

1Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.


Si tú y yo hemos sido redimidos, Dios nos ha sellado con su nombre.

Si quieres acercarte a Dios hoy por medio de Jesús, te invito a que lo hagas YA.

Ora con fe al Señor, pide perdón por todos tus pecados, pídele que te transforme y comienza a conocer a Jesús.

Esto es lo que Dios te promete:
su nombre ahora estará en ti; a donde vayas,
tu apellido ahora es HIJO de DIOS.

En cada prueba y dificultad, en cada momento de tristeza o angustia, el Señor saldrá fiador tuyo.

Porque su renombre lo comparte con sus hijos.


Su renombre proporciona confianza

Cuando vas a pedir trabajo, un documento indispensable es nuestro CURRÍCULUM.

¿Por qué lo piden? Pues quieren saber que la persona es confiable, que sus referencias y experiencia pueden ser de ayuda al trabajo. Hay quienes con su currículum ya tienen ganado el trabajo.

Algo así ocurre con el renombre de Dios.

La Biblia es el currículum de nuestro Señor, un historial de todo lo que ha hecho nuestro Rey y Dueño:


Salmo 9:10

En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.

Creador del Mundo, Juez del mundo

Sustentador del mundo. Misericordioso y Clemente

Vencedor sobre egipcios, amalecitas, canaanitas, babilonios, ninivitas, asirios y romanos.

Creador de cielo y tierra,
fabrica tormentas y calma tormentas,
hace la llaga y cura las heridas, maldice y bendice, castiga y premia, defensor de viudas y huérfanos, sanador de ciegos, mudos, sordos, paralíticos, leprosos y resucitador de muertos…

Todopoderoso, todo soberano,
todo conocedor, todo trascendente.

Ese es el curriculum que avala a nuestro Señor.

Y es por eso que su nombre es digno de confianza.


Concluyendo:

Nuestra tarea: Hacer famoso a Dios y su nombre

Hacer famoso el renombre de nuestro Padre.

Es Digno de alabanza “Santificado Sea tu nombre”

“Que su nombre sea alabado y honrado siempre”

En los hijos está el deshonrar el nombre de papá o el honrarlo…

¿Cómo honramos a Dios?

¿Cómo vas a honrar el nombre de tu Padre ésta semana?