martes, 16 de noviembre de 2010

Somos hijos de un Padre SUPREMO

“QUE ESTÁS
EN LOS CIELOS”

Todos los creyentes en Jesucristo estamos llamados a ser imitadores del carácter de nuestro Padre; y para ser buenos imitadores de él, debemos conocerlo más y mejor.

Propósito de ésta serie:
Conocer más y mejor el carácter del Dios al que adoramos.

Adoramos a un Dios que quiso ser nuestro Padre.

Éste Padre es NUESTRO, es personal, es CELOSO, es CERCANO y demanda la exclusividad y la adoración de su pueblo.

Me llama la atención la manera en que hoy se despersonaliza a Dios.

Frente a tantas adversidades climáticas; la gente sigue hablando de “la furia de la naturaleza” o “la madre naturaleza” pero no le da el crédito a DIOS.

La gente sigue despersonalizando a Dios, hablando mejor de “la vida” o de “la suerte” o de “el destino” y diciendo cosas como “La vida me ha bendecido”, “La suerte me sonrió” o “El destino había escrito que así ocurriera”

Dios NO es una fuerza, sino una persona que quiere relacionarse con sus criaturas y con su pueblo; tan íntimamente como se relaciona un padre con un hijo.

Eso y más podemos aprender de la oración del “Padre Nuestro”

La segunda frase, “Que estás en los cielos” le añade valor e impacto a la primera; Dios no sólo es un Padre que quiere ser NUESTRO PADRE, sino además es un padre SUPREMO.

Es un PADRE que está en los cielos, esto es más que una definición geográfica; es una expresión que retrata la supremacía de Dios, SOBRE TODO.

La SUPREMACÍA de DIOS es TODO aquello por lo que Dios es DIOS, es su superioridad, su majestad, su grandeza, su prepotencia, su gran soberanía.

La Biblia hace una clara distinción entre el creador y la creación; ustedes y yo estamos dentro de la categoría de la creación y DIOS, y sólo Dios está del lado del creador.

Y la respuesta natural de la creación hacia el creador debiera ser ADORACIÓN.

La creación a una sola voz debería responder en alabanza y exaltación de los atributos del creador…

Pero no ocurre así; pues a raíz del pecado, la respuesta natural de la humanidad hacia el creador no es adoración sino usurpación.


Romanos 1:21-25

21Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

24Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.


Por ésta razón, necesitamos una transformación; un cambio de dirección que nos saque de nuestro error y nos conduzca de nuevo al Padre en adoración.

Y en eso consiste la obra de Jesucristo:


1 Pedro 3:18

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios…


Lucas 10:22

Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre;

ni quién es el Padre, sino el Hijo,

y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.


Éste último versículo encierra una grande y quizá incómoda realidad: Dios sólo tiene complacencia, sólo reconoce a Jesús como alguien familiar.

Y sólo Jesús tiene acceso y confianza para con el Padre.

Y ésta relación de familiaridad, sólo es posible cuando Jesús, el Hijo de Dios le revela personalmente a Dios al creyente (cuando nos presenta con el Padre)

De manera que la oración que Jesús nos enseñó es muy importante pues en ella Cristo nos enseña a dirigirnos al Padre.

Es como si Jesús dijera “así te debes dirigir a mi papá” y no se refiere a las palabras exactas sino al tono de la oración, a la actitud que refleja ésta oración.

Cuando decimos “Que estás en los cielos” deberíamos entender que estamos haciendo un reconocimiento de la supremacía de Dios:

"Dios, Tu estás por encima de mí, tu estás por encima de todo, tu mandas; tu eres supremo y te quiero alabar por ser mi Creador y mi Padre"


Reconozcamos y adoremos

la supremacía de DIOS nuestro PADRE

¿En qué consiste la supremacía de Nuestro Padre?

Hay al menos 3 aspectos en que se manifiesta la supremacía de Dios como nuestro Padre.

1) Dios es supremo en su PODER

Isaías 6:1
1Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? 2Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.


No podemos contener la majestad del Altísimo, pero él se acerca a quienes tiemblan ante él.


Nabucodonosor declaró:
3¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.
Daniel 4:3

Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.

Jeremías 10:10


JOB recibió una lección de la supremacía de Dios en los capítulos 38 al 40…


Job 40:2

¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?

Job acabó diciendo “mejor me callo”


Albert Einstein, un científico brillante del siglo pasado, no fue precisamente un cristiano, sino un escéptico, sin embargo llegó a decir:

“Si el Dios de los cristianos es realmente como ellos dicen que él, deberían mostrar mucho, más respeto y reverencia por el”

Él está criticando el abismo que muchas veces hay entre lo que dicen nuestras doctrinas y lo que manifiesta nuestra actitud.

¿Cómo debería afectar nuestra vida el saber que Dios es TODOPODEROSO?


Debe movernos a la OBEDIENCIA

Deuteronomio 11:32

Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros.


Cada vez que en plena conciencia dejas de lado la voluntad de Dios para hacer la tuya, se te está olvidando que Dios es TODOPODEROSO.

Cada vez que dices “lo haré a mi manera” se te está pasando el hecho de que Dios es quien manda y que cada respiro que das es bajo su permiso.

Si vas a desobedecer, no se te olvide que estás desobedeciendo al Dios que rige sobre todas las cosas.


Debe inspirarnos TEMOR reverente.

Isaías 8:13

A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.


Mateo 10:28

Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.


Si algo necesitamos recobrar en nuestra actitud es el temor reverente hacia el Dios supremo.

No que debamos horrorizarnos ante él, pues en Cristo él nos ha aceptado como hijos y se declara nuestro Padre.

Pero sí la clase de temor que nos hace preocuparnos por su parecer, que nos lleva a buscar su complacencia.

Ustedes saben que mi manera de resumir el fin principal de Dios es que nosotros estamos aquí para “Hacer sonreír a Dios” ahora seamos sinceros…

¿Cuánto de lo que hacemos tiene esa preocupación?

¿Porqué debería importarme hacer sonreír a Dios?

Pues porque Dios es supremo en su poder y si no tengo su beneplácito, lo que tengo es su indignación.



Debe ser el fundamento de nuestra CONFIANZA

¿Cómo debería afectar nuestra manera de ver las dificultades y adversidades el hecho de que Dios es TODOPODEROSO?


Job 19:25-26

25Yo sé que mi Redentor vive,

Y al fin se levantará sobre el polvo;

26Y después de deshecha esta mi piel,

En mi carne he de ver a Dios;


En medio de las dificultades, recordar quién es nuestro Padre puede ser la diferencia entre la frustración o la alegría.


2) Dios es supremo en su presencia

7¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? 8Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
Salmo 139:7-8


Nuestro creador no se ha alejado, está directamente encargado de todo cuanto ocurre

Y éste creador no es uno que le dio cuerda al universo y lo dejó para hacerse cargo de cosas más importantes; sino uno creador que gobierna de tal manera que no cae un solo pajarito al suelo si no es por su voluntad.

Dios sigue estando a cargo, él es cercano a nosotros.

Por otro lado, un error que debemos evitar también es pensar que está tan cercano que acabe confundiéndose con la creación.

Ese error se llama “panteísmo” y lo vemos hoy reflejado en la idea de que algunas cosas de la creación tienen poder por sí mismas.

De alguna manera, el concepto “madre naturaleza” es un concepto panteísta.

Los que hayan visto la película “Avatar” deben saber que ésa es la expresión moderna del panteísmo, el creer que somos uno con Dios…

En un sentido general, Dios está en todas partes; pues nada se esconde de él.

Pero en un sentido Particular, Dios está entre su pueblo.

El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Se hizo presente por medio de Jesucristo su Hijo y hoy, mientras Jesús está preparando su regreso, está con nosotros por medio del Consolador, el Espíritu Santo.


Juan 1:14

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.


Mateo 18:20

Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.


Mateo 28:20

He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.


NO PUEDES esconderte de él.

Y no necesitas esconderte de él.

El día que aparezca Cristo de regreso, serán 2 las actitudes que una persona puede tomar; gozo y disposición o temor y espanto.

Su presencia engendra confianza en el creyente pero temor y pesar en el no arrepentido.

Y la única razón por la cual podemos permanecer delante de su presencia es por los méritos de Jesús.


Hebreos 10:19-22

19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.


La razón por la cual debemos recordar éstos atributos de Dios es que nos conducen a adorarlo con un panorama más amplio.

Estas cosas no son sólo para aprenderlas como catecúmenos, sino para meditar en ellas.

MI Dios es el que gobierna en éste mundo tan caótico, MI Dios es quien tiene el Poder, Mi Dios está conmigo.

Debería temblar de miedo al saber que es todopoderoso, pero canto de alegría porque ése Dios todopoderoso no está en contra mía, sino que es mi Padre.

Debería desmayarme ante su presencia, pero esa presencia ya no es más una amenaza sino una fuente de Confianza, Dios está conmigo.



3) Dios es supremo en su Santidad

3Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
Isaías 6:3


8Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.
Apocalipsis 4:8

El NUNCA peca; NUNCA tiene un milisegundo de maldad, de malas actitudes o malos deseos.

Nosotros deberíamos buscar esa santidad, anhelar esa santidad.


Levítico 20:7

Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios.


Hebreos 12:14

Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.


La evidencia de que realmente adoramos a ese PADRE nuestro que ESTÁ EN LOS CIELOS es que buscaremos serle agradables.


Romanos 6:20

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.


Efesios 5:27

A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.


Hablar de santidad en nuestros días es como hablar de santidad en Sodoma y Gomorra…

Pero por eso mismo debemos recordar quién es el Dios al que decimos adorar.

Dios es supremo en su amor

Cuán fácil se dice hoy “Te amo”

Cuan fácilmente se rompen promesas hechas de “amor”

Cuán fácilmente la gente dice “el amor acaba”

O cuan cerrado está el concepto de amor que la expresión “hacer el amor” reduce el amor a un momento de pasión.

El amor de Dios no es la clase de amor barato que hoy podemos ver en las novelas o que las canciones románticas tratan de reflejar…


La supremacía del amor de Dios es tal, que un versículo de la Biblia resume:

1 Juan 4:8

El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.


Romanos 8:35

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?


Juan 14:15

Si me amáis, guardad mis mandamientos.


CONCLUYENDO

Por obediencia a ese Dios todo poderoso y por reverencia a ese Dios omnipresente; nosotros deberíamos buscar hacer su voluntad.

La única manera de hacerlo es renunciando a toda rebelión, a todo orgullo y entregando el mando a Jesucristo.

El camino a ese Dios todo poderoso, omnipresente y tres veces santo es Jesucristo.

Somos hijos de un Padre Personal


“PADRE NUESTRO”

“Topogigio” hizo muy famosa una canción que decía “Como mi papá, como mi papá, ¡Qué lindo sería parecerme a mi papá!” De alguna manera, éste debiera ser el anhelo de cada creyente para con Dios, parecernos a él, nuestro PADRE.

Pero para ser semejantes a él, para ser parecidos a él, es necesario ser hijos de él; es necesario tener comunión con él.

Jesús dijo una vez:

27Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Mateo 11:27

Nadie más conoce al padre sino sólo YO.

Esa es una declaración muy escandalosa ¿Cómo reaccionaríamos hoy si Jesús la pronunciara entre nosotros?

Lo que Jesús dijo implica que nadie sobre la faz entera de la tierra, no importa cuan religioso pretenda ser, o cuan moralista aparente ser; NADIE conoce a Dios, excepto el HIJO, y vino precisamente a revelarnos al Padre.

Si su declaración es verdadera (Y efectivamente lo es) haríamos muy bien en pedirle a Jesús que nos enseñe a dirigirnos al Padre tal como los discípulos lo hicieron con Jesús.


1Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. 2Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 3El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 4Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

Lucas 11:1- 4


Al pedirle – Enséñanos a orar, están diciendo “Preséntanos a tu Padre, ayúdanos a hablar con él”

Y Jesús responde con una oración como ejemplo.

Debo aclarar, que por sí sola ésta oración no es una receta mágica, ni un amuleto; sólo cuando sale de un corazón arrepentido y confiado en los méritos de Cristo es que tal oración tendrá sentido.

Y lo que haremos éstos siguientes domingos será analizar una a una las declaraciones de la oración que nos enseñó Jesús.

Propósito de ésta serie:
Conocer más y mejor el carácter del Dios al que adoramos.

Dios NO es una fuerza, sino una persona que quiere relacionarse con sus criaturas.
Adoramos a un Dios que quiso ser nuestro Padre.

3 Implicaciones de la declaración “PADRE NUESTRO”

1. Es un padre CELOSO que demanda EXCLUSIVIDAD

Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
Éxodo 34:14

Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.
Deuteronomio 4:24

14No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos; 15porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra.
Deuteronomio 6:14

¿El celo de Dios es malo?

¡NO! Es gracias a su celo que puede decir “mis ovejas son mías y nadie me las arrebata” es su celo el que nos protege y es su celo el que nos redimió:


6Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 7Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
Isaías 9:6

En el corazón de los hijos de Dios debe haber amor y fidelidad para sólo un DIOS, y éste Dios celoso no permite la traición; demanda amor real, constante y dependiente.

2. DIOS es un padre CERCANO que desea INTIMIDAD

La religiosidad no provee verdadera intimidad; hoy está de moda la religiosidad; pero tal religiosidad que no se centre en Jesucristo y que no tenga como propósito darle gloria y honra a Dios tal como se ha revelado en la biblia; tal religión no es verdadera.

La única manera en que Dios se ha hecho cercano es por medio de la obra y persona de su HIJO Jesucristo, éste Dios sólo admite como hijos a quienes reciben a Jesucristo como el Rey de reyes, como el sacrificio perfecto, como el mediador del nuevo pacto; sin Jesús TODOS estamos alejados de DIOS el Padre.


7Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 8Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.
Mateo 15:7


Desde la traición que cometimos en el huerto del Edén, nos hemos escondido y alejado de Dios tal como Adán y Eva lo hicieron; pero el Padre celestial ha seguido buscando a sus hijos, ofreciéndoles una nueva relación de perdón; no quiere hueca religiosidad, sino verdadera intimidad.

La crisis familiar que vivimos en nuestro mundo, es un reflejo de la crisis espiritual.
en casa no hay comunicación, muchos padres ignoran lo que hay detrás de la puerta de sus hijos; nos escondemos detrás de computadoras, detrás de celulares y detrás de vidrios polarizados; ya no hay relaciones profundas y duraderas; sino relaciones pasajeras, superficiales, y sin compromiso…

¿Pero qué queríamos si lo mismo hemos hecho con Dios? Nos escondemos de él, acallamos a nuestra conciencia viendo TV por horas y horas, trabajando desde que amanece hasta que anochece; y si lo buscamos, es solamente por unas pocas horas; bajo la sombra de la religiosidad. Dios siempre está ahí diciéndonos “Acércate a mí, si tan sólo me prestaras atención, si tan sólo me conocieras más sabrías que tu vida no es tan difícil y tus problemas no son tan graves; si tan sólo te acercara s a mí conocerías la dicha para la cual fuiste creado” (Salmo 16:11)


Cercano está Jehová a todos los que le invocan,
A todos los que le invocan de veras.
Salmo 145:18

3. DIOS es un padre SUPREMO que merece ADORACIÓN

Puesto que nuestro padre es un Padre Celestial, deberíamos entender que no es igual a nosotros, no es “diosito”, no es “chuchito”, es el Dios cuyo nombre es Santo, es el Dios que habita en luz inaccesible, Pablo lo describe con palabras intensas:


…el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, 16el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.
1 Timoteo 6:15


¿Cómo deberíamos acercarnos a un padre tan especial?
La respuesta es: CON ASOMBRO y ese asombro se llama ADORACIÓN.

1Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. 2Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza. 3Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.
Salmo 66:1-4

Job 9:4-8 (DHH)

4Dios es grande en poder y sabiduría, ¿quién podrá hacerle frente y salir bien librado? 5Dios, en su furor, remueve las montañas; las derrumba, y nadie se da cuenta. 6Él hace que la tierra se sacuda y que sus bases se estremezcan. 7Él ordena al sol que no salga, y a las estrellas, que no brillen. 8Sin ayuda de nadie extendió el cielo y aplastó al monstruo del mar.

(RV60) 9El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, Y los lugares secretos del sur; 10El hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número.

Lo que Dios merece de sus hijos es el asombro de ellos; tal como para un pequeño es asombroso ver a su papá; de alguna manera, nuestro padre se vuelve nuestro héroe; cuando somos niños creemos que no hay nadie más fuerte que él, nadie más alto que él; que papá tiene la solución para todas las cosas… ese asombro obviamente se reduce conforme crecemos; pues nos damos cuenta de que papá, con todas sus cualidades también tiene límites y defectos; pero no debería ocurrir así con nuestro PADRE CELESTIAL, sino todo lo contrario; conforme más lo conocemos más patente se hace su grandeza y más manifiesto debería ser nuestro asombro; y la adoración de cada día debiera ser ¡No hay nadie como tu, Mi Dios! ¡Mi Padre!

CONCLUYENTO:

El Padre envió al HIJO para ser NUESTRO.

Nosotros no merecíamos llamarnos hijos de Dios, luego de que lo traicionamos y nos rebelamos contra él; pero él decidió persistir en su amor y misericordiosamente proveyó al SALVADOR Jesucristo, de manera que el DIOS que tiene todo el derecho a decirnos ¡Apártate de mí! Ahopra, por el sacrificio eficaz de Cristo, a todo aquel que se arrepiente y cree en Él, le dice ¡Ven a mí, hijo!

Por eso la roca de nuestra esperanza y la garantía de nuestra adopción es Jesús, el HIJO; que en una misión e rescate bajó a morir por pecadores como nosotros.

Éste Hijo es IGUAL al PADRE, como dice el dicho “de tal palo… tal astilla” Jesús es el vivo retrato de DIOS, no en el sentido de apariencia física (pues Dios es Espíritu) sino en su carácter y en su dignidad (EL HIJO y EL PADRE son iguales en Poder y Gloria)

Jesús es CELOSO como su Padre, por eso se enfureció al ver que en el templo no había adoración sino mercadería; por eso llamó hipócritas a quienes alababan de boca pero no de corazón; por eso demandó que se siguiera el camino angosto.

Jesús es CERCANO como su Padre, de hecho, Jesús hizo cercano al Padre. Nosotros estábamos lejos, pero él abrió camino hasta el trono de Dios, al cual ahora podemos acercarnos confiadamente para encontrar gracia para el oportuno socorro.

Jesús es DIVINO como su Padre. La consternación de la gente de su tiempo los hizo preguntarse ¿Quién es éste? ¿Quién es éste que puede resucitar muertos? ¿Quién es éste que puede multiplicar el pan? ¿Quién es éste que puede hacer que los cojos caminen, los ciegos vean, los mudos hablen y los pecados sean perdonados? ¿Quién es éste, que aún el mar y el viento le obedecen? La respuesta es: DIOS, él es DIOS hecho HOMBRE; y toda la adoración que Dios merece, debe ser dirigida al HIJO a quien Dios envió.

La razón por la cual podemos llamar a Dios “Padre Nuestro” es que JESUCRISTO, el HIJO de Dios nos ha hecho cercanos a él por su muerte y resurrección.